La patronal ALA asegura que "las cosas van mal en el sector aéreo"

Las aerolíneas volarán menos el año que viene

Las aerolíneas efectuarán la próxima temporada de invierno 2012-2013 unos 70.000 vuelos menos en los aeropuertos españoles que en el mismo período del año anterior, lo que supone una reducción de las operaciones del 9 % y una oferta de asientos inferior un 10 % inferior.

Así lo ha manifestado a Efe el gerente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Juan Luis Burgué, que ha puntualizado que estos son los datos que AENA, el ente gestor de los aeropuertos españoles, facilitó a las aerolíneas a principios de septiembre "de acuerdo a la petición de permisos de vuelo".

Burgué señaló que estas cifras pueden sufrir cambios y "ser todavía mayores", debido a distintos acontecimientos, como el reciente cierre de la compañía canaria Islas Airways o la reducción de las operaciones anunciada recientemente por Iberia o Air Europa para el invierno.

La temporada de invierno en la aviación se abrirá el próximo 28 de octubre y concluirá el 30 de marzo, ya que coincide con la entrada en vigor del nuevo horario de invierno en la Unión Europea.

Las cifras de ALA difieren de las facilitadas a Efe por AENA, que indicó que las compañías aéreas ofertarán 85,3 millones de plazas para la próxima temporada de invierno, lo que supone un descenso del 1,5 % respecto a la anterior.

Además, AENA señaló que "se registrarán significativos incrementos en los principales aeropuertos a excepción del de Madrid-Barajas".

Según los datos del ente gestor, en Barajas se prevé una oferta de unos 23 millones de asientos, con un descenso del 6 %; en Barcelona-El Prat de 17,3 (un 4,2 % más); en Palma de Mallorca de 5,2 (un 4,3 % más), en Málaga de 4,1 (un 1 % más), en Alicante de 3,1 (un 2 % más) y en Ibiza de un millón de plazas (un 28,2 % más).

ALA no ha dudado en asegurar que "las cosas van mal en el sector aéreo", al recordar los recientes cierres de compañías, la reducción de actividad o el hecho de que "British Airways se coma a Iberia en la fusión", lo que, ha dicho Burgué, dibuja "una mala perspectiva".

Burgué ha manifestado que la temporada de verano (entre marzo y octubre de 2012) se ha cerrado con un descenso de unos 120.000 vuelos en España, lo que supone una pérdida de 4 millones de viajeros.

Este descenso se debe a la crisis económica y a la caída de la demanda, que ha sido especialmente notable en el mercado doméstico, donde se ha perdido un 50 % del tráfico, principalmente debido al tren de alta velocidad.

Además, ALA achaca la caída del tráfico aéreo en los aeropuertos españoles al precio del combustible y al incremento de las tasas.

En este sentido, Burgué ha calificado de "desproporcionado" el incremento de las tasas aprobado por AENA en los aeropuertos de Madrid y Barcelona, que "supera el 50 % y ha recordado que para el 2013 se ha fijado un incremento del IPC más un 5 %.