El mapa de fusiones bancarias vuelve a estar tan abierto como hace un año
El informe de Oliver Wyman, publicado el pasado 30 de septiembre ha puesto la puntilla a las fusiones que ahora estaban en marcha. Ayer la junta de Ibercaja acordó "no aprobar" el proyecto de integración con Liberbank y Caja 3. Unicaja, mientras, insiste en que su fusión con Caja España Duero tiene que "redefinirse". Otra fusión que solo quedó en anuncio, Popular con BMN, se ha roto antes de concretarse.
"Nunca llegamos a la meta. Cada vez que empezamos a correr la meta se aleja más y más. No sé si vamos a conseguir llegar algún día al final si nos siguen cambiando las reglas de juego". Así de tajante se mostraba hoy un directivo de una de estas entidades tras comprobar como el proyecto de fusión en el que había estado trabajando en los últimos meses no servía para nada, y eso que contaba, inicialmente con el apoyo del Gobierno.
Las trabas impuestas por Bruselas a aprobar cualquier fusión de entidades con déficit de capital y que necesiten ayudas públicas han caído como un jarro de agua fría en una aún abierta parte del mapa financiero español, el de las cajas medianas.
El martes la junta general de Ibercaja decidió lo que ya se esperaba, no aprobar el proyecto de integración con Liberbank y Caja3. "La junta ha acordado no aprobrar la segregación de activos y pasivos de Ibercaja Banco a favor de Libercaja Banco, en los términos pactados el pasado 27 de junio de 2012. La ruptura de esta alianza se produce dos semanas después de que se publicaran los resultados del análisis a la banca española elaborados por Oliver Wyman, que desvelaron que Liberbank necesitaba por si solo un capital de 1.198 millones frente a los 226 millones de Ibercaja.
Caja3 ¬ -resultado de la fusión de Caja Círculo de Burgos, Caja Badajoz y CAI- tendría unas necesidades de capital de 779 millones para afrontar en solitario el escenario más adverso. Esta ruptura crea interrogantes sobre el futuro de Caja3 y Liberbank -Cajastur, CCM, Caja Extremadura y Caja Cantabria-, que tendrían que buscar otro aliado, o recurrir a las ayudas públicas para recapitalizarse.
Varias fuentes políticas explican, no obstante, que Ibercaja podría reconducir la fusión con Caja 3. El Gobierno de Aragón pretende que esta unión siga adelante, entre otras razones porque una de las integrantes de Caja 3 es la también entidad aragonesa CAI.
Otra fusión que tampoco termina de cerrarse pese a haber pasado el examen de Oliver Wyman es la de Unicaja con el banco de Caja España-Duero, denominado Ceiss.
El presidente de Unicaja, Braulio Medel, insiste en que la redefinición del proyecto de fusión tiene "obviamente" que "redefinirse y adaptarse" al nuevo marco financiero actual.
Como explicación hace referencia al acuerdo suscrito entre el Gobierno y la Comisión Europea para rescatar a la banca española que necesite recapitalizarse. Medel asegura que este rescate ha fijado unas condiciones que han supuesto "un cambio muy profundo" y "no una cuestión de mero maquillaje".
Medel considera que ante este nuevo escenario "lo raro sería que el proyecto de integración no tuviera que adaptarse a ese nuevo marco", y "en eso estamos, en fase de adaptar los términos del acuerdo" a la situación del nuevo marco financiero, sobre el cual "quedan muchas cosas por adaptar y definir", aseguró el lunes.
Unicaja y Caja España Duero firmaron un acuerdo de fusión hace un año, pero queda pendiente la parte laboral, condición para cerrar definitivamente o no la integración, que ya estuvo a punto de romperse en marzo.
Ese mes Medel amenazó con romper con la entidad que preside Evaristo del Canto al entender que las condiciones con las que se había llegado a un preacuerdo de fusión no eran las reales. Caja España necesitaba ayudas para sobrevivir y no empujar en su declive a Unicaja. Economía no dejó abortar esa operación y cedió al conceder 1.000 millones en ayudas a Caja España a través de un esquema de protección de activos.
Otra fusión que solo se ha quedado como un mero anuncio de intenciones, aunque estaba todo preparado para que se firmará un preacuerdo un día después de que se hicieran públicos los exámenes de Oliver Wyman era la de Banco Popular con BMN.
Esta operación estaba impulsada por el ministro de Economía, Luis de Guindos. Todo estaba preparado, aunque Bruselas comenzó a poner pegas a la fusión al considerar que ambas entidades tenían deficiencias de capital, según al final concluyó Oliver Wyman.
Popular así prepara una ampliación de capital de 2.500 millones de euros para antes de diciembre y evitar así pasar a ser absorbida por otra entidad, en este caso La Caixa. BMN también ha preparado un plan de viabilidad, como Liberbank, Ibercaja y Caja 3, que tiene hasta hoy para presentar al Banco de España para recapitalizarse. Mare Nostrum necesita 2.208 millones de euros, según el informe de Oliver Wyman.
Fuentes consultadas de estas entidades aseguran que ahora todas tienen abiertas todas las posibilidades. "Ahora vuelve a ser posible cualquier fusión. Ibercaja puede renegociar con Caja 3 y Liberbank una vez que le inyecten capita público. BMN también puede retomar la fusión con Unicaja y Popular puede que no tenga más remedio que ser absorbida por La Caixa, que es el plan B que está en el cajón del Gobierno", aseguraba ayer un destacado ejecutivo de un banco.
Este mismo ejecutivo recordaba que a Bruselas nunca le han gustado las fusiones que se han realizado en España entre las cajas de ahorros. "Casi todas, por no decir, todas, han fracasado". Bankia, Banca Cívica, Novagalicia, Liberbank, Caja 3, Catalunya Caixa, BMN, todas han sido un fiasco, con la excepción de Kutxabank, recordaba. Y añadía "ahora está todo tan abierto como hace un año y nunca vemos el final. El Gobierno tenía prisa para cerrar todo el mapa bancario a finales de año. Ahora parece imposible cerrarlo antes del verano de 2013"