La creación del banco malo y un posible rescate de la economía atrae a firmas de inversión

Fondos internacionales, al olor de una sardina llamada España

Fondos de inversión extranjeros merodean estos días los despachos de las entidades financieras españolas y oficinas gubernamentales. La próxima creación de un banco malo y la posibilidad de que España solicite el rescate atrae a este tipo de sociedades.

Ronald Lafever, director general de Kennedy Wilson para España y Portugal.
Ronald Lafever, director general de Kennedy Wilson para España y Portugal.

El banco malo "será un terremoto para el sector inmobiliario, supondrá un antes y un después", comenta Ronald Lafever, director general en España del grupo estadounidense Kennedy Wilson, que acaba de instalarse en Madrid. Al igual que otras sociedades de inversión que en los últimos meses merodean despachos de entidades financieras y gubernamentales, la mayoría estadounidenses, Kennedy Wilson también espera que la creación del banco malo active el mercado inmobiliario español. "Ocurrió en Irlanda y pensamos que ocurrirá aquí igualmente", añade.

El Ministerio de Economía trabaja en el diseño de la sociedad que aglutinará activos inmobiliarios tóxicos de las entidades financieras españolas. El precio al que se traspasará la carga inmobiliaria de las entidades a la nueva sociedad de gestión de activos es clave. En opinión del representante en España de una de las mayores firmas extranjeras de inversión presentes ahora en el país comenta que si el precio es elevado "el problema inmobiliario español se mantendrá otra década". En opinión de este inversor, que prefiere mantener el anonimato, "si la banca española logra intimidar al Gobierno y traspasa sus activos a un precio elevado, la nueva sociedad no podrá vender los activos con la rentabilidad necesaria".

"Creo que", señala Ángel Serrano, director general de Negocio de Aguirre Newman, "lo esencial del banco malo va a ser como se fragmenten los activos; en algunos casos no habrá más remedio que vender activos, como suelos, con pérdidas, y es ahí donde pueden entrar estos fondos". También es importante "que la gestión del banco malo recaiga en manos de profesionales del sector", advierte el ejecutivo de la consultora inmobiliaria española. El interés de estas sociedades de inversión, recuerda Ángel Serrano, hasta ahora se ha centrado en la adquisición de carteras de préstamos morosos.

Grandes fondos de inversión como Cerberus, TPG, Apollo,D. E. Shawy Anacorp Financial han llevado a cabo ya operaciones en España. Una de las primeras sociedades en penetrar en el mercado inmobiliario español en plena crisis fue la sociedad estadounidense Fortress Investment, que a finales de 2009 adquirió la cartera de créditos hipotecarios y al consumo de GMAC, financiera de General Motors en España. También por esas fechas Apollo Investment y Carval llevaron a cabo operaciones similares con entidades financieras. D. E. Shaw adquirió a finales de 2011 una cartera a Bankinter por valor de 123 millones de euros. El pasado mes de abril Santander vendió créditos hipotecarios por más de 1.000 millones a Fortress, Cerberus y Lones Stare. Rescate europeo

"Este tipo de fondos", comenta Ernesto Tarazona, director de Residencial de la consultora Knight Frank, "lleva unos cuatro años estudiando el mercado español; ahora están más activos y creo que, más que por la creación del banco malo, lo que les atrae es la posibilidad del rescate de la economía española".

En opinión del directivo de Knight Frank, si España solicitara el rescate a la Unión Europea "sería una señal de que ya se ha tocado fondo, y de que a partir de ahí solo queda subir". El proceso de creación del banco malo "también está aportando cierta inseguridad; realmente ahora no se sabe cómo se va a hacer, quién lo va a dirigir...", dice Tarazona. "Sí que supondrá un antes y un después, pero dependiendo de cómo se haga puede equilibrar o desequilibrar el mercado inmobiliario", advierte.

"Nos vamos a quedar aquí más de veinte años"

No somos un fondo buitre", subraya Ronald Lafever, director general en España del grupo estadounidense Kennedy Wilson. La compañía, que está especializada en servicios e inversiones en el sector inmobiliario, acaba de desembarcar en España. "Nos vamos a quedar aquí más de 20 años, no buscamos una rentabilidad inmediata de nuestras inversiones", asegura. El grupo, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, seleccionará en las próximas fechas un equipo de profesionales españoles para formar parte de una oficina permanente en Madrid. En 2011 Kennedy Wilson, presente con 23 oficinas en Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y Japón, se hizo por 2.200 millones de dólares con la cartera inmobiliaria del Banco de Irlanda. Durante el primer semestre de 2012 ha invertido 889,5 millones de dólares. "En principio en España nos vamos a centrar en ofrecer servicios a entidades financieras para vender sus activos inmobiliarios; disponemos de los mejores conocimientos en marketing para organizar subastas de inmuebles y podemos atraer a clientes del norte de Europa", dice. "Creemos que hay muy buenas oportunidades en la costa española". A pesar de que Kennedy Wilson acaba de domiciliarse en España, Ronald Lafever lleva cerca de dos años estudiando el mercado español. "Hemos hablado con el Gobierno y con todas las entidades financieras", explica. "Aunque nos vamos a centrar en las subastas, también podemos invertir y concentrarnos en ciertas operaciones específicas", señala. El grupo Kennedy Wilson fue creado en 1977; tiene su sede en Beverly Hills (California) y emplea a más de 300 personas. Gestiona activos valorados en 12.000 millones de dólares; en 2010 logró levantar un fondo con un total de 5.500 millones