El consumo de café disminuye en España e Italia

Menos cortados y capuchinos por la crisis

El consumo de café se encuentra en sus niveles más bajos en España e Italia en los últimos cinco años. El Financial Times asegura que la crisis empuja a los habitantes del sur de Europa a prescindir de esta bebida.

Preparación de un café.
Preparación de un café.

Españoles e italianos tomamos hoy día menos café que en los últimos años. El consumo de esta bebida ha caído a los niveles más bajos del último lustro en los países del sur de Europa mientras en Alemania se ha mantenido y en Francia ha aumentado. La conclusión del diario económico Financial Times es que estas estadísticas están relacionadas con la crisis económica, que ha golpeado con más fuerza a los países de la periferia del continente.

Según datos de la Organización Internacional del Café (OIC), en Alemania, el mayor importador de café de Europa, el consumo medio per cápita se situaba en 2011 en 6,9 kilos al año, una cifra prácticamente igual a la de 2008 (7 kilos por persona). Los franceses consumen, de acuerdo con los mismos datos, un 14% más que hace cuatro años.

En el lado contrario de la balanza se sitúan España, donde cada ciudadano tomó en 2011 un 10% más de café que en 2008, e Italia, con una reducción del consumo del 3,5% per cápita en ese mismo periodo. En nuestro país, el cuarto mayor importador de este producto en Europa, cada persona consumió de media 4,2 kilos en 2011.

Los expertos consultados por el Financial Times aseguran que esta reducción se debe a que la crisis se ha dejado sentir con más fuerza en esos países, lo que ha agravado el efecto que ya estaba teniendo el uso, cada vez mayor, de las nuevas máquinas de café (tipo Nespresso) que emplean menos materia prima. Otra de las razones que apunta el diario es que los consumidores han pasado a preparar el café en casa, en lugar de tomarlo fuera, y a utilizar granos de menor calidad.

En medio de este panorama, la OIC celebra su reunión anual esta semana en Londres. El precio del café continúa su tendencia a la baja, según apuntan los productores, que calculan que en el mes de agosto se pagó un 6,6% menos por este producto que en julio.