El pulso con Madrid afecta a la valoración de activos y a los créditos fiscales

Bruselas presiona para endurecer el criterio de los test de estrés bancarios

Bruselas trata de endurecer algunos de los criterios de los test de estrés bancarios, realizados por Oliver Wyman y cuyos datos finales se presentarán el próximo viernes. El pulso entre la troika y Madrid se centra, según fuentes financieras, en la valoración de los créditos fiscales o el precio de los activos inmobiliarios.

Bruselas presiona para endurecer el criterio de los test de estrés bancarios
Bruselas presiona para endurecer el criterio de los test de estrés bancarios

Los resultados del test de estrés a la banca que ha realizado la consultora Oliver Wyman se harán públicos el viernes, pero el agujero definitivo que se declare en el sector financiero español se concretará en cuestión de horas. Representantes de la troika (Consejo Europeo, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) aterrizaron ayer en Madrid para supervisar los flecos del informe en una reunión con la consultora, el Banco de España, el Ministerio de Economía y las auditoras Boston Consulting y PricewaterhouseCoopers, que tendrá lugar hoy o mañana, según fuentes del sector. Una cita, la última de muchas, en la que se dirimirá el pulso entre Bruselas, que busca un ejercicio lo más exhaustivo posible, y Madrid, que tratará de paliar el impacto en la banca y de atenuar la petición de ayudas europeas. La valoración de los activos inmobiliarios y el tratamiento de los créditos fiscales serán dos de los principales frentes.

Del lado de la carga inmobiliaria, lo que está pendiente es acotar el precio al que el banco malo, la sociedad de gestión de activos, comprará el ladrillo a las entidades intervenidas. Desde Economía se ha sugerido que el descuento será equivalente al esfuerzo en provisiones al que ha obligado el Gobierno en sus últimos decretos: 80% para suelo, 65% para promociones sin terminar y 35% para vivienda acabada. Fuentes financieras apuntan, no obstante, a que dicha valoración arrojaría un déficit de capital algo superior a los 40.000 millones de euros para el conjunto del sector, frente a los 62.000 que se esperan. Ante la posibilidad de que los mercados desconfíen de semejante mejoría, estas mismas voces apuntan a que Bruselas estaría presionando para endurecer la valoración de los activos.

Fuentes bancarias mencionadas por Reuters hablaban ayer de descuentos adicionales de entre el 5% y el 10% sobre el saneamiento ya realizado. Siendo este cercano al 40%, de media, la rebaja en los precios ascendería al entorno del 45% o 50% respecto a su valor original en libros.

El descuento sobre el ladrillo podría rondar el 50% frente a su valor en libros

Otro de los puntos a debatir es el tratamiento que se dará a los créditos fiscales. Se trata del ahorro tributario que se apuntan las compañías mientras están en pérdidas, aunque solo se admite cuando es de prever que volverán a obtener beneficios y a cumplir con Hacienda. Este tipo de créditos se toma en cuenta para calcular el capital de las entidades y desde el sector confirman que Oliver Wyman ha solicitado específicamente estos datos para su examen. Queda pendiente la decisión de si computarán como parte de la solvencia de las entidades o si, por el contrario, se considerarán necesidades de capital. La diferencia puede ser sustancial. Fuentes del mercado apuntan a que solo en el caso de Bankia la factura podría elevarse en 6.000 millones, pasando el agujero de 20.000 a unos 26.000 millones -como apunta el informe de Bank of America Merrill Lynch- si Bruselas desecha la validez de los créditos fiscales.

Dicha decisión afectará especialmente a las firmas ya intervenidas. La auditora Deloitte detectó que, a cierre de 2011, Catalunya Caixa contaba con créditos fiscales por 1.400 millones, Novagalicia Banco por unos 2.000 millones y Banco de Valencia por casi 600 millones, según se hizo público la pasada primavera.

Las entidades por ahora solo han recibido información preliminar y parcial de su factura. Deberán esperar a la negociación entre Bruselas y Banco de España para conocer la definitiva.

Las cifras

10% es la rebaja adicional que pueden sufrir los activos inmobiliarios que pasen al 'banco malo' sobre las provisiones realizadas.

40% es el grado de cobertura que las entidades habrían completado ya sobre sus cargas de ladrillo.

62.000 millones de euros, es la factura de necesidades de capital del sector financiero que se prevé detecte Oliver Wyman.