Jordi Ludevid. Presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España
"En Madrid y Barcelona han cerrado el 50% de los estudios"
"En Madrid y Barcelona han cerrado el 50% de los estudios"

"En Madrid y Barcelona han cerrado el 50% de los estudios"

Licenciado por la Universidad Politécnica de Barcelona, la voz de los arquitectos españoles confía en que la nueva ley que prepara el Gobierno para impulsar la rehabilitación y el alquiler se ponga en marcha antes de final de año para paliar el cierre de despachos y el elevado desempleo.

Cuando a Jordi Ludevid (Barcelona, 1950) le increpan para recriminarle su ilusión en plena desbandada de la profesión al extranjero ante la falta de trabajo en España, no le queda más remedio que defenderla a ultranza. "Con ilusión se resiste mucho mejor", responde a sus críticos. Asegura que "los arquitectos lo estamos pasando fatal" y que "es hora de dedicar tiempo a un proyecto de cambio".

La crisis ha afectado de lleno a los arquitectos, pero me gustaría saber si se observan signos de haber tocado fondo...

No, la situación continúa siendo de dificultad extrema. Vivimos el momento más difícil de la historia de la profesión. La recesión ha producido un impacto muy negativo en la ocupación y en la renta profesional de los arquitectos. Han cerrado y continúan cerrando muchísimos estudios de arquitectura en toda España. Es imposible cuantificar, pero estimamos que en Madrid y Barcelona han cerrado el 50% y tenemos un paro estimado del orden del 60%. Creo que no exagero si califico la situación de dramática porque ya se va parando la inercia de las últimas obras.

¿Cuál ha sido la reacción del Gobierno ante esta situación?

El Gobierno está preparando una nueva ley para fomentar la rehabilitación y el alquiler. Tenemos fundadas esperanzas de que vaya a ser una ley muy buena, aunque no conocemos con detalle el contenido. En cualquier caso, esperamos algún tipo de incentivo para impulsar la rehabilitación.

¿Qué aportación han realizado los arquitectos?

En primer lugar, solicitamos esa ley y a la par, una reflexión profunda sobre la rehabilitación. Para rehabilitar necesitamos un método, transversal e integral con el objetivo de hacerlo más eficiente por la vía de la planificación. Estos cambios no se pueden realizar de un modo improvisado, sino de una forma técnica y arquitectónica.

¿Se recogería en esa ley vuestra propuesta de que las empresas eléctricas cofinanciaran la rehabilitación? ¿Cuándo podría estar lista?

No sabemos. El Ministerio está trabajando en muchos frentes y con mucha intensidad. Antes de fin de año creo que se podría dar a conocer.

Hablemos ahora del contrato de autónomo que tanto daño ha hecho a los arquitectos jóvenes, ¿cuál es su visión acerca de este tema?

Personalmente he trabajado en el pasado para impulsar la regularización laboral de todos los despachos de arquitectura. Regularizar significa en ocasiones laboralizar, pero en otras realizar los contratos pertinentes. Sin embargo, en estos momentos de severa recesión, donde se están produciendo cierres de empresas o despachos, el reto pendiente de la regularización resulta, por desgracia, mucho más pequeño. De hecho, muchos profesionales ya no tienen gente asalariada de ningún tipo, simplemente resisten con el titular y el socio.

¿Qué salidas profesionales alternativas están indagando los arquitectos para sobrevivir?

Los arquitectos están simplemente resistiendo como tantos otros ciudadanos españoles. Los profesionales están intentando sobrevivir sin ponerse cortapisas a la búsqueda de trabajo. Hay compañeros que están en las academias dando clases, otros que han optado por el mundo del diseño y la moda, otros en la escenografía del teatro y otros en las nuevas tecnologías, logos, eventos, etc. Ha disminuido mucho el trabajo por cuenta propia y, por el contrario, ha aumentado por cuenta ajena.

¿No se aprovechó la época del boom inmobiliario?

Eso afectó a una parte de la profesión, pero no a toda. Una época buena para un arquitecto no tiene nada que ver con un momento rentable para el promotor o el contratista. Este ahorro ha hecho posible resistir estos años y contribuyó a que algunas empresas pudieran seguir.

"El arquitecto español tiene carta blanca en el mundo"

No existen datos sobre cuántos arquitectos jóvenes se han marchado al extranjero. El Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España lleva dos años intentando cuantificarlos sin demasiado éxito. Para Jordi Ludevid, "la salida al exterior nunca es negativa desde el punto de vista profesional. Sin embargo, en estos momentos es más una necesidad ante la falta de trabajo".

El presidente de los arquitectos españoles asegura que estos movimientos son habituales y que antes fueron los profesionales de América Latina e Italia los que vinieron a trabajar a España. "La buena formación que tiene el arquitecto español le da carta blanca en todo el mundo. En iguales condiciones, las empresas extranjeras siempre preferirán contratar al arquitecto español que a un francés o portugués porque además de arquitectos somos ingenieros de edificios", explica Ludevid.

"Los jóvenes se han ido a Japón, a Vietnam, a China, a los países emergentes del Golfo y Sudamérica, especialmente a Brasil, aunque no es un lugar que ofrezca facilidades para los arquitectos extranjeros. Este país está necesitando servicios de arquitectura y de urbanismo, donde también somos muy competitivos", aclara el máximo responsable de la profesión.