Amenazan con romper sus acuerdos con Caja España y Liberbank

Unicaja e Ibercaja tensan la cuerda en sus fusiones en el final de la reforma

Economía apremia a la banca a completar el mapa bancario en los próximos meses. Pero el déficit de capital que pueden aflorar en varias entidades financieras tras el examen de Oliver Wyman ha puesto en peligro las fusiones de Unicaja con Caja España Duero y la de Ibercaja con Liberbank. Los expertos aseguran que las más fuertes intentarán unirse para evitar ayudas públicas.

El presidente de Unicaja, Braulio Medel
El presidente de Unicaja, Braulio Medel

Bruselas presiona al Gobierno para cerrar la reforma financiera. El mensaje no es gratuito. La UE espera los resultados finales de los análisis de cada una de las entidades bancarias del país para comenzar a inyectar las ayudas europeas en el capital de las firmas más débiles, prácticamente todas provenientes del sector de las cajas.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, mientras, impulsa nuevos proyectos de fusión para acelerar la reestructuración del sector. Este es el caso de Popular y BMN. Pero cuando comienza a encajar las piezas del mapa financiero por un lado se le desmoronan por el otro.

El presidente de Unicaja, Braulio Medel, uno de los más veteranos ejecutivos del sector, amenaza con romper la fusión con Banco Ceiss (Caja España de Inversiones Salamanca y Soria). En la entidad lo desmienten, pero sus intenciones son conocidas por todas las entidades que afirman que su decisión es firme. "Ha transcurrido un año desde que ambas entidades aprobaron esta operación de fusión, y desde entonces sigue abierta condicionada al acuerdo laboral y de, momento, no hay fecha aún para cerrar la operación", asegura una fuente conocedora de las tensiones existentes entre Unicaja y Caja España.

Los tiras y aflojas no son nuevos. En marzo Medel ya amenazó con romper con la entidad que preside Evaristo del Canto al entender que las condiciones con las que se había llegado a un preacuerdo de fusión no eran las reales. Caja España necesitaba ayudas para sobrevivir y no empujar en su declive a Unicaja.

Economía no dejó abortar esa operación y cedió al conceder 1.000 millones en ayudas a Caja España a través de un esquema de protección de activos.

Medel ya había puesto en jaque al Gobierno de Zapatero y al Banco de España tras haber frustrado una fusión con CCM y más tarde con Cajasur, y todo bajo el mismo razonamiento. Unicaja es solvente y su presidente no está dispuesto a jugarse la fortaleza de la entidad por una fusión. Unicaja también estuvo a punto de fusionarse con BMN, pero la operación se rompió antes de anunciarse oficialmente. También con Ibercaja.

Ahora el ejercicio de estrés realizado por Oliver Wyman pone en peligro la solvencia del futuro grupo al aumentar las necesidades de capital de Caja España, según apuntan varias fuentes. De ahí, que Medel amenace con romper esta fusión, aunque está dispuesto a negociar otra vez con otros homólogos suyos para abordar otra fusión. Y ya ha comenzado. Medel no quiere exponerse a perder el control de Unicaja por una teórica entrada de capital público por una fusión con una caja mucho más débil.

La fusión de Ibercaja con Liberbank también está en el aire. Como en otros casos, su futuro está pendiente de los resultados de Oliver Wyman. Las asambleas de las dos cajas para aprobar la operación, de hecho, están convocada para el 29 de septiembre, un día después de conocerse el análisis de la consultora, que desembocará en nuevos ajustes para el sector y la activación de los 100.000 millones provenientes del rescate aprobado por Bruselas para sanear el sector.

Varias fuentes aseguran que en este caso, es posible que la operación no se rompa y se lleve a cabo cambiando el reparto de poder a favor de la entidad que preside Amado Franco. Pese a ello, tampoco se descarta un final más drástico, ya que como en el caso de Unicaja y Caja España, Ibercaja ha contado siempre con una solvencia muy superior a la de Liberbank.

"Todo tiene muy mala pinta para el sector de las cajas. Nadie descarta nada, como que las más fuertes y que apenas necesiten capital como Unicaja y previsiblemente Ibercaja vuelvan a negociar su fusión y queden fuera las más débiles para que no arrastre a las más sanas", asegura un ejecutivo de una caja.

Las cifras

14 entidades hay en estos momentos en España, tras las dos oleadas de fusiones de los últimos años.

60.000 millones son las necesidades de capital que se esperan de la auditoría de Oliver Wyman.

28 de septiembre es el día que las entidades tienen marcado en rojo en el calendario; se publica el resultado de la auditoría realizada a la banca española.