Por un mínimo de 20,5 millones

Epislon pone a la venta sus activos

El Juzgado de lo Mercantil de Vitoria ha aprobado el plan de liquidación de Epsilon Euskadi, que se dedicó a la competición automovilística y a la construcción de coches de Fórmula 1. Sus activos se venderán por un mínimo de 20,5 millones.

El Juzgado de lo Mercantil de Vitoria ha aprobado el plan de liquidación de Epsilon Euskadi, que se dedicó a la competición automovilística y a la construcción de coches de Fórmula 1. El informe de los administradores concusales (la empresa suspendió pagos en otoño de 2011 con un pasivo de 50 millones) desgrana el calendario para la venta de los activos de la compañía, con sede e instalaciones en el parque Tecnológico de Miñano (Álava). Los interesados tendrán que presentar sus ofertas antes del próximo 30 de noviembre. Con una condición económica. Para la adjudicación, el precio mínimo es de 20,5 millones, para cubrir los créditos hipotecarios pendientes (en su mayoría con el propio Parque de Miñano) así como los préstamos que han surgido durante el proceso concursal, según el planteamiento de los administradores. Entre los activos de Epsilon, además de terrenos edificios y máquinas, está el único túnel de viento de España. En él se pueden hacer pruebas de resistencia al aire de nuevos modelos de vehículos. Los ciclistas también utilizan este tipo de instalaciones para probar bicicletas y equipamientos más ligeros.

El plan de liquidación de Epsilon incluye la venta en bloque de los activos, con preferencia a las propuestas que garanticen el uso de las instalaciones y la generación de puestos de trabajo. Si las ofertas presentadas no cumplieran las citadas condiciones mínimas, los administradores del concurso recurrirán a otras vías, como la subasta judicial o las ventas directas, que no garantizan la continuidad de las instalaciones actuales en su conjunto. Varios grupos ya se han puesto en contacto con los administradores para negociar la compra de los activos.

Dentro del proceso, el Gobierno vasco ha solicitado que el concurso de Epsilon sea declarado culpable, así como la inhabilitación profesional durante cinco años de Joan Villadelprat, gestor de la compañía, que recibió ayudas tanto del Ejecutivo de Vitoria como de otras instituciones de Euskadi. El proyecto intentaba situar a Euskadi en la vanguardia tecnológica del automovilismo deportivo. Incluso intentó contar con equipo propio en el circuito internacional de Fórmula 1.