Las razones detrás de la caída de depósitos

¿Dinero rumbo a Suiza o problemas para llegar a fin de mes?

Los extranjeros están huyendo de España, pero, pese a las alarmas, todavía no está claro que los españoles estén haciendo lo mismo y llevándose su dinero a tierras más seguras.

Una persona hace volar un billete
Una persona hace volar un billete

El Banco de España dejará de canjear pesetas por euros a finales de 2020. Al menos, eso fue lo que anunció hace unos días el supervisor nacional. Que se convierta en realidad dependerá del desenlace de esta eterna crisis del euro, que amenaza con hacer saltar por los aires la moneda única.

Ya hay apuestas sobre la permanencia de Grecia en el euro y, la verdad, gana por goleada que volverá el dracma para ellos. También hay quinielas con la peseta. Las posiciones no son tan virulentas, pero hay dudas encima de la mesa. Los extranjeros tienen claro que, como mínimo, invertir en España no es la mejor opción, así que están huyendo y llevando su dinero a lugares más seguros. ¿Están haciendo lo mismo los españoles?

Al margen de los movimientos de los grandes fondos y de las entidades financieras, los datos que sirven para verificar esa hipótesis están en el Banco de España. Cada mes, el supervisor nacional publica la evolución de los depósitos de las familias y las empresas no financieras. Este martes ha hecho lo propio con los datos de julio. La caída de depósitos es la mayor en un mes desde que estalló la crisis. Casi 30.000 millones en 31 días, una cifra récord. En un año, la merma supera los 77.000 millones.

La conclusión es que los españoles están retirando depósitos, ¿significa eso que se los están llevando a Suiza?

La contestación vuelve a estar en las cifras. El Banco de España segrega los depósitos en cuentas a la vista, de ahorro y a plazo. Las dos primeras corresponden al dinero que los españoles tienen más a mano, los que utilizan para su día a día. El tercero es el remanente, el sobrante, por decirlo de alguna manera. Y en julio fue el dinero del día a día el que más se contrajo, casi 19.000 millones de los 29.800 millones de depósitos menos.

Los expertos financieros consultados consideran que eso demuestra que el dinero no se está yendo, sino que se está usando para pagar gastos cotidianos. En ese aspecto julio siempre es un mes negativo, porque a los males de la crisis se une la necesidad de abonar los impuestos (en el caso de las empresas) y hacer frente a las vacaciones, para los particulares.

De todas formas, si se busca una imagen más amplia que la de solo un mes la situación puede cambiar. En el acumulado de un año la retirada de depósitos asciende a 77.250 millones y, esta vez sí, son los depósitos a plazo los que más se reducen. ¿Para irse a Suiza?

Los datos del Banco de España publicados este martes solo hablan de reducción, no se estudia adónde ha ido el dinero que falta. Pero el supervisor también publica periódicamente una balanza de pagos. Los datos no están tan actualizados y solo llegan hasta el primer trimestre del año, pero muestran que las salidas al extranjero de depósitos de los particulares son reducidas.

¿Dónde está el dinero, entonces? La primera contestación es que en el bolsillo de las eléctricas, del suministrador del gas, del banco con el que cada quien tiene la hipoteca o en el supermercado. Ahorros usados para pagar gastos. A eso se une otra circunstancia. El Gobierno decidió aplicar una penalización a los depósitos que llevó a los bancos a buscar otras alternativas para captar dinero. Los pagarés fueron su respuesta y parte del dinero guardado en depósitos a plazos se fue hacia ellos, al menos desde el mes de octubre, según explican fuentes financieras. No se trata de que el dinero haya huido, sino de que está en otro sitio, pero siempre en España.

Por ahora, insisten estas fuentes, la fuga de depósitos existe, pero es residual. Habrá que ver si ahora que el Gobierno ha dado marcha atrás y ha eliminado la penalización a los depósitos las cifras de caída vuelven a contenerse y confirman ese argumento.