Aguirre abandona la política

La madrina de David Cameron en Bruselas

La voz propia de Esperanza Aguirre no se hizo oír solo en Madrid. También en Bruselas se desmarcó de la doctrina de un Partido Popular Europeo (PPE) incapaz de contener el pensamiento liberal y anglófilo de la ya ex-presidenta de Madrid. Y sin violar abiertamente la disciplina de su formación, Aguirre se permitió coquetear con las tesis más euroescépticas de los conservadores británicos. Hasta el punto de que en 2007 fue la encargada de amadrinar en Bruselas la presentación de un bisoño David Cameron

El futuro primer ministro británico acababa de romper con el PPE y de crear su propio grupo en el Parlamento Europeo. La decisión provocó las iras de sus correligionarios en el continente. Pero eso no impidió a Aguirre aceptar la invitación de Cameron para presentar en Bruselas el Movimiento por la reforma de Europa, embrión del grupo en el que hoy militan los conservadores británicos junto a los más euroreticentes de Polonia, República Checa y otros siete países (52 escaños en total).

Aguirre aseguró entonces que tanto ella como Cameron eran "europeístas convencidos", pero contrarios "a la burocracia y a la pretensión de suprimir los Estados". Y a solo unos meses de que estallase la mayor crisis financiera de los últimos 50 años, la presidenta de Madrid hizo una profesión de fe, con su inglés diáfano, en la mano invisible que maneja los mercados: "la intervención de los gobiernos produce pobreza", afirmó durante la presentación en sociedad de Cameron. Poco después, Londres nacionalizaba el 80% de su sector financiero. Y el mismo camino seguiría Caja Madrid, el buque insignia del sector financiero en los feudos de Aguirre.