Medidas fiscales a las eléctricas
El Gobierno afronta las presiones con una reforma energética blanda
El Gobierno afronta las presiones con una reforma energética blanda

El Gobierno afronta las presiones con una reforma energética blanda

Frente a los 4.600 millones que el Gobierno pretendía recaudar con su primera propuesta de reforma energética, finalmente, con la aprobada el viernes solo obtendrá 2.943 millones al año para paliar un déficit de tarifa de 24.000 millones. Se crearán varios impuestos, uno de ellos fijo del 6% para todas las energías.

Responsables del Ministerio de Industria y de Hacienda alcanzaron el jueves por la noche un acuerdo sobre la aplicación de nuevos impuestos al sector eléctrico y el gas natural, que son el resumen de la tan cacareada reforma energética. El acuerdo, sellado en la sede de Hacienda, permitió al Consejo de Ministros aprobar el envío de un proyecto de ley al Parlamento para su tramitación, una formalidad inapelable.

Tras un duro y largo enfrentamiento con su homólogo de Hacienda, Cristóbal Montoro, el titular de Industria, José Manuel Soria, pudo anunciar al fin unas medidas cuyo objetivo -aseguró- es que no se generen nuevos déficits de tarifa a partir de 2013 (algo que ya figura en una ley aprobada en 2009 por el Gobierno de Zapatero) o lograr el mal denominado déficit cero.

La primera propuesta de Industria filtrada a principios de verano de aplicar un tributo sobre los ingresos obtenidos por la venta de energía, que gravaba de forma discriminatoria las distintas tecnologías de producción, ha quedado limitada a un impuesto fijo del 6% para todo tipo de centrales, ya sean del régimen ordinario (nuclear, gas o carbón) o del régimen especial (esencialmente, las renovables). Y mientras aquella preveía unos ingresos de más de 4.000 millones, con esta se obtendrán 2.942,6 millones.

Además de este impuesto, con el que se quiere recaudar para el sistema eléctrico 1.560 millones de euros entre 2013 y 2015 (571,7 millones de euros del régimen ordinario que explotan las cinco grandes eléctricas) y 688 millones de las renovables, se han aprobado otros impuestos especiales: a las ventas de electricidad generada con gas natural (2,79 céntimos/m3); de carbón (14,97 euros/tonelada) y fuel y el gasóleo (12 euros por tonelada en el primer caso y 19,15 euros/mil litros en el segundo). A estos tres impuestos se les ha bautizado como céntimo verde, originalmente un recargo que se iba a aplicar a los hidrocarburos y se iba a destinar a financiar las primas de las renovables.

La oposición frontal de las petroleras, que se niegan a que los carburantes financien el déficit de tarifa, y del propio Montoro, han dejado fuera de este paquete de medidas al impuesto especial de hidrocarburos. El nuevo céntimo verde supondrá una recaudación también en tres años de 804 millones de euros en el caso del gas; 268 millones por el carbón y 38 millones del fuel y el gasóleo.

Finalmente, tampoco ha prosperado la tasa que el Gobierno pretendía aplicar a la nuclear, que se limita a un nuevo impuesto sobre residuos radiactivos (de 2.190 euros por kilo de metal pesado), del que prevé obtener 269,6 millones en tres años y una "reordenación" de las distintas tasas locales o autonómicas sobre el almacenamiento hoy dispersas.

Sí se ha aprobado, en cambio, un canon a la generación hidroeléctrica por "la utilización de aguas continentales": un 22% del valor de la energía producida que, según los datos de Soria, supondrá obtener otros 304 millones de euros.

La Bienvenida de la bolsa

Que la reforma fiscal energética no es gravosa para las eléctricas lo prueba el recibimiento que le hizo la Bolsa.

Endesa subió un 2,57% (hasta 15,5 euros por título); Iberdrola, un 4,53% (3,78 euros), y Gas Natural Fenosa, el 5,41% (12,28 euros).

También en el sector de renovables se dejó notar, como el caso de Acciona, que subió el 7,10% (44,4 euros).

Apenas tres medidas no tributarias

Además de las medidas puramente tributarias incluidas en el proyecto de Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, el titular de Industria, José Manuel Soria, anunció también otras medidas con las que el Gobierno pretende paliar el abultado déficit de la tarifa eléctrica, que el Gobierno sigue calculando en 24.000 millones de euros.

Así, anunció la eliminación de las primas que cobran algunas plantas de renovables: las termosolares que funcionan con combustibles fósiles en su actividad. Más concretamente, las primas por la parte de producción con gas, si bien la biomasa quedará fuera de este recorte por su contribución social. En el caso de la termosolar, en la que el 85% de la producción procede del calor del sol y un 15% del gas, la privación de primas sobre este segundo porcentaje tiene un valor de entre 50 millones y 60 millones, según Industria.

Soria aseguró también que la cantidad que el Gobierno destinará al sistema eléctrico, de los ingresos que recibirá a partir del año que viene por derechos de emisión de CO2 para sufragar el déficit de tarifa, será de 450 millones (900 millones en la reforma inicial). También la amortización del déficit anual irá a deuda pública (2.100 millones).

Ninguna de estas tres medidas figura en el texto del proyecto de ley aprobado el viernes y que debe superar la tramitación parlamentaria, que es estrictamente fiscal. Tampoco el anunciado canon a la energía hidráulica, que hay que diferenciar de los tributos, por aplicarse sobre bienes de utilidad pública.