Mercados

La banca inyecta dinero en la deuda

Fachada de la sede del Banco de España, en Madrid
Fachada de la sede del Banco de España, en Madrid

Los inversores extranjeros han vendido 67.584 millones de euros en deuda española entre enero y julio. Mientras, la banca española ha aumentado su cartera de bonos nacionales en más de 90.000 millones de euros, según las últimas estadísticas del Tesoro.

La prima de riesgo española, hasta hace una semana, solo tenía una dirección: la de subida. Y esa cifra, que refleja el sobrecoste de España por financiarse a largo plazo en los mercados respecto a Alemania, no surge de la nada. Se basa en datos contantes y sonantes.

Cuando los inversores se deshacen de deuda pública, baja su precio y sube su rentabilidad (se mueven de forma inversa). Y, al mismo tiempo, corren a refugiarse en lo que consideran un activo seguro, el sacrosanto bund alemán. De ahí esa brecha gigante que se ha ido ensanchando hasta tocar su máximo intradía desde la entrada del euro cerca de los 650 puntos básicos; fue el pasado 25 de julio. Es cierto que las palabras del presidente del Banco Central, Mario Draghi, han sido un auténtico bálsamo para el riesgo-país, pero este, pese a su notable mejora, aún está lejos de niveles que puedan considerarse fuera de peligro.

Los últimos datos del Tesoro respecto a la procedencia de los dueños de la deuda española explican por qué esa escalada en julio: los inversores extranjeros continuaron deshaciendo posiciones. Vendieron 13.333 millones de euros y el balance en los siete primeros meses del año es incuestionable: han sacado en total 90.037 millones de euros. En porcentaje, su cartera registrada de deuda soberana (el importe total ajustado de operaciones temporales y simultáneas o, en otras palabras, el saldo neto) ascendía a finales de julio al 28,1% de la deuda total en circulación (497.479 millones), cuando a finales del año pasado disponían del 48,5%.

Aliado fiel

Eso sí, el Tesoro español continúa teniendo un aliado fiel: la banca española. Mientras los inversores no residentes vendían letras, bonos y obligaciones, los bancos nacionales se dedicaban a comprar. Hasta julio de 2012, habían adquirido 90.037 millones de euros, según las estadísticas del organismo de financiación del Estado. En julio, compraron activos emitidos por el Tesoro por 9.013 millones de euros más. Y eso pese a que una parte de las entidades nacionales tienen la cartera de deuda pública española a rebosar, según explican fuentes financieras. "Llega un momento en el que los controles de riesgo no permiten acumular más deuda soberana", afirman desde del departamento de Tesorería de una entidad nacional.

Operadores del mercado de deuda consultados por este periódico explican que las compras, en todo caso, se están produciendo en los plazos cortos de la curva. Las adquisiciones son de letras y bonos con una duración máxima de tres años. Tiene toda la lógica, puesto que precisamente las megasubastas de liquidez llevadas a cabo por el BCE los pasados diciembre y febrero fueron por un plazo máximo de tres años. Una parte importante de las entidades ha tomado prestado el dinero del organismo monetario, por el que ahora pagan el 0,75% -el actual precio del dinero en la zona euro-, para adquirir deuda que ha llegado a ofrecer rentabilidades cercanas al 7,5% (a finales del pasado julio). En total, el BCE inyectó en el sistema más de un billón de euros.

Sin embargo, otras instituciones financieras, como aseguradoras o brókeres, han preferido vender. En julio, su cartera de deuda se redujo nada menos que un 43,5%, hasta los 2.498 millones de euros. En los siete primeros meses de 2012, su importe ha descendido en 2.590 millones de euros. Es decir, han vendido en el ejercicio un 50,9%. También las administraciones públicas han hecho caja en julio, por 4.915 millones, si bien en términos acumulados en el año su cartera ha aumentado levemente, en 3.146 millones. Así, disponen de un total de 68.948 millones.

Los particulares venden

El peso de los pequeños inversores en la financiación del Estado ha sido históricamente bajo, a diferencia de otros países, como Italia, donde incluso existe un día de compra de deuda pública sin comisiones.

Así, y pese a las campañas publicitarias que efectúa el Tesoro, el porcentaje de deuda pública en manos del gran público es mínimo: a cierre de julio solo controlaban el 0,49% del total en circulación y en los siete primeros meses de 2012 han vendido 1.161 millones de euros. A cierre de julio, tenían en sus manos 2.418 millones de euros en deuda soberana española.

Curiosamente, las empresas no financieras han aumentado su cartera de deuda soberana española. Entre enero y julio han adquirido 2.882 millones de euros, cerrando el mes con un total de 13.468 millones.