En total, cobraron más de 30 millones de euros

Novagalicia pide en los tribunales la devolución de las indemnizaciones a exdirectivos

Novagalicia Banco ha iniciado los trámites para reclamar judicialmente la devolución de las indemnizaciones cobradas por algunos de sus exdirectivos.

La entidad, resultado de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, ha presentado esta mañana una demanda de conciliación contra exdirectivos de Novacaixagalicia en la que se pide la devolución de las indemnizaciones percibidas tras al cesar en sus cargos. Si no se alcanzara un acuerdo con los afectados, Novagalicia Banco contempla acudir al Juzgado de lo Social.

El caso se refiere a las elevadas indemnizaciones y pensiones cobradas por algunos ejecutivos de la entidad el pasado año. Se trata de José Luis Pego, ex director general; âscar Rodríguez Estrada, ex director general de la oficina de integración; Gregorio Gorriarán, exresponsable del grupo inmobiliario; y Javier García Paredes, ex director general adjunto- en concepto de indemnizaciones y pensiones. Los tres primeros procedían de Caixanova y el cuarto de Caixagalicia y en total cobraron más de 30 millones.

La Fiscalía Anticorrupción se ha querellado contra estos cuatro exdirectivos, así como contra el expresidentes de Caixanova y expresidente de Novacaixagalicia, Julio Fernández Gayoso. Considera que pactaron un aumento de sus retribuciones antes de la fusión de ambas entidades a espaldas de los consejos de administración y del Banco de España.

En la nota remitida hoy por la entidad añade que también se han personado en esta última causa judicial abierta en la Audiencia Nacional.

Además, explica que la denuncia presentada hoy "marca el comienzo de una nueva etapa en la que NCG Banco, una vez investigado a fondo cada asunto, decidirá si es necesario iniciar otros procedimientos para la recuperación de fondos o la depuración de responsabilidades en la gestión de la entidad en el pasado". De hecho, cuando estalló el escándalo de las indemnizaciones, a finales de 2011, la entidad ya realizó una auditoría interna para investigar los cobros percibidos por otros ejecutivos de segundo nivel tras el cese de sus cargos.

El pasado julio, Novagalicia puso en marcha una campaña para lavar su imagen, afectada en los últimos meses por este escándalo y por la venta de preferentes entre sus clientes.