Una pyme extremeña crea una máquina con experiencia de juego 2.0

El futbolín se reinventa y se conecta a internet

Una pyme española, con sede social en Extremadura, está detrás de la reinvención del viejo futbolín. Quieren, dicen, recuperar un juego clásico y "moribundo", con afán de generar ingresos económicos, pero también "logros sociales".

El futbolín se reinventa y se conecta a internet
El futbolín se reinventa y se conecta a internet

La tarea les ha llevado tres años y sus promotores, Nacho Escobar y Félix Lozano, han creado la empresa TheFutbolingCompany con un producto a explotar: Futboling, una máquina de ocio 2.0 que, manteniendo la esencia del tradicional futbolín, inventado en 1937 en España por Alejandro Finisterre, incorpora avances en comunicación y redes sociales.

La nueva máquina, una patente española, está fabricada -no en madera sino en polietileno 100% reciclable- íntegramente en nuestro país. "Gracias a su conexión a internet se puede realizar una competición global, en tiempo real, en cualquier rincón del mundo", explica Escobar. El directivo aclara que, pese a que el nuevo futbolín 2.0 cuenta con importantes avances tecnológicos, no se trata de un videojuego.

"Es un juego en el que te relacionas con los amigos cara a cara. Es una competición real en la que dos o cuatro jugadores se enfrentan con una máquina real por delante, tratando de hacer goles reales con jugadores que controlas con tus propias manos". "Lo que ocurre", continúa, "es que en Futboling los resultados de cada partida se almacenan en un sistema informático global que permite comparar a todos los jugadores, jueguen donde jueguen, y los clasifica en función de su nivel de juego".

La empresa española explica que la nueva máquina incluye tecnología que hasta ahora nunca se ha utilizado en este juego. Así, incorpora dos pantallas TFT y cuatro teclados en cada máquina. "Internamente cuenta con una CPU y una electrónica para controlar los diferentes sensores instalados, y gracias a un módem 3G, que conecta la máquina a la nube en tiempo real, es posible construir una competición de todos contra todos", subrayan.

Los responsables del proyecto señalan que para jugar al nuevo Futboling basta con un número de teléfono móvil y un pin secreto. "Son los identificadores únicos para poder jugar y la forma de estar conectado a la competición, tanto en las máquinas como en la web futboling.com". Tras introducir el móvil y la clave, la máquina busca en su base de datos e identifica en tiempo real a cada jugador con su nombre, nivel de juego y avatar.

Modelo de negocio

Los responsables de TheFutbolingCompany reconocen que, como cualquier proyecto empresarial, tienen unos objetivos económicos que buscan la viabilidad de la empresa, su crecimiento y expansión, pero aseguran que no quieren hacerlo a cualquier precio, ni poner los beneficios económicos como único y principal horizonte. "Si el principal interés solo fuera económico, Futboling se fabricaría en Asia, pero hemos preferido impulsar el desarrollo de nuestro país", matizan.

El directivo aclara que los plásticos de la máquina se hacen en Alicante y Navarra; la electrónica se diseña en Granada y se fabrica en Santiago de Compostela; los teclados en Guipúzcoa, y los cableados y vidrios en Madrid. Igualmente, una parte de la producción se integra en Vitoria y la máquina se termina de montar en Miranda de Ebro (Burgos). El software se programa en Villafranca de los Barros (Badajoz) y Sevilla.

Escobar, que cuenta que el modelo de negocio de arranque se basa en dos tipos de ingresos (por patrocinios publicitarios, que van a parar a la empresa) y por explotación de la máquina, que se destinan a fines sociales. Y es que un tercio del importe de la partida (de la moneda que se introduce) se donará a la ONG que elija el jugador y con las que han suscrito un convenio. Entre ellas están Intermón Oxfam, Fundación Josep Carreras, Cáritas, Manos Unidas o la Fundación Vicente Ferrer. Además, otro tercio de cada moneda (una vez deducido el IVA destinado a Hacienda) irá a la Fundación Fun for a Better World, una organización sin ánimo de lucro que impulsa TheFutbolingCompany y que busca la integración laboral de personas discapacitadas. Y el último tercio, a las universidades (locales donde inicialmente quieren instalar las máquinas), sufragando por una parte el alquiler de los espacios y destinando el resto a becas, bibliotecas o compra de material didáctico.

Modelo Tradicional versus versión digital

El viejo futbolín tiene muchas cosas en común con la versión 2.0, pero también importantes diferencias. Así, el nuevo incorpora identificación de jugadores, marcadores electrónicos, sonido ambiente en función del juego, tarjetas rojas, ranking local, regional, mundial y ranking individual y por parejas.

Las marcas patrocinadoras también podrán regalar partidas mediante el envío de pincodes, que el usuario recibirá en su buzón de correo en futboling.com o en el smartphone. Antes de la partida, el jugador verá un spot publicitario del patrocinador.