Aunque no es "deseable"

Passos Coelho no descarta otra subida de impuestos en Portugal

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, no descarta otra subida de impuestos en Portugal para cumplir la reducción del déficit fiscal, aunque reconoció hoy que la carga ya es "muy elevada".

En declaraciones a los periodistas, el líder conservador subrayó que no es "deseable" otra subida de impuestos y nadie en la coalición de Gobierno de centroderecha la desea. Pero la situación del país, puntualizó, no permite disminuir la carga fiscal ni asegurar que se descarte "cualquier decisión que deba ser adoptada".

Portugal ha realizado fuertes subidas en el último año del IVA (hasta el 23%), los impuestos al salario, los servicios, peajes y las cargas administrativas que pesan sobre ciudadanos y empresas para aumentar la recaudación fiscal.

Pero en medio de la recesión, el fuerte aumento del desempleo y el cierre de empresas que vive el país, los ingresos fiscales no solo no aumentan este año, sino que han bajado un 3,5 % en los primeros siete meses y han puesto en peligro la reducción del déficit público a la que se ha comprometido el Ejecutivo luso.

Passos Coelho se reunió hoy durante dos horas con la delegación de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que examina en Lisboa el estado de las finanzas nacionales y el cumplimiento de las exigencias del rescate financiero, de 78.000 millones de euros, concedido en mayo de 2011 a Portugal.

Los expertos de ambos organismos hacen, desde finales de agosto, otra de las evaluaciones trimestrales de la economía lusa previas a la entrega de los diversos tramos de la ayuda financiera internacional.

Su visita coincidió hoy con un descenso de los intereses de la deuda portuguesa a diez años por debajo del 9% por primera vez desde que el país obtuvo el rescate.

En el mercado secundario el bono luso a diez años, que sirve de referencia y alcanzó su interés máximo (superior al 17%) en enero pasado, se pagaba hoy apenas por encima del 8,9%.

La mayor confianza que muestran los mercados hacia Portugal es atribuida por los analistas a las expectativas de que el BCE tome nuevas medidas para atajar la crisis de la deuda soberana.

Sin embargo, han aumentado las dudas entre los políticos y los expertos lusos de que se pueda cumplir este año con el compromiso de reducir el déficit fiscal al 4,5% sin apretar aún más las ya duras medidas de ajuste aplicadas por Passos Coelho.

La fuerte reducción del gasto del Estado adoptada para cumplir las condiciones del rescate ha acentuado la caída de la economía lusa, con un descenso del PIB superior al 3% y un fuerte aumento del desempleo, hasta el 15%.

Los partidos políticos lusos, que también se han reunido con los delegados de la UE y el FMI, coinciden en la esperanza de una mayor flexibilidad en las condiciones de la ayuda internacional que evite nuevas medidas de austeridad.

Además de la caída en la recaudación de impuestos, el Gobierno luso debe evitar que el gasto público aumente en 2013 con los salarios y pensiones del sector público, que benefician a una décima parte de los 10,5 millones de portugueses.

El Tribunal Constitucional luso se pronunció hace tres meses contra el recorte de las dos pagas extraordinarias anuales de los funcionarios y pensionistas y decidió que esa medida "discriminatoria" solo puede estar en vigor este año.

Passos Coelho tiene que buscar ahora la forma de compensar la pérdida de esa medida de ahorro, con nuevos impuestos o recortes de gastos, y suplir además la caída de la recaudación fiscal.