El problema de la economía sumergida

Economía sumergida: 24% del PIB y subiendo

El cobro en negro, muy difícil de detectar por Hacienda, podría incrementarse desde septiembre.

Si el IVA lo pagaran más quienes lo tienen que pagar, no habría que subirlo tanto". La frase es de Cristóbal Montoro y representa el reconocimiento nada menos que por parte del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas de la incapacidad de la Agencia Tributaria de controlar una parte importante de la actividad económica. En un encuentro con periodistas en Mallorca, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reconoció que el elevado nivel de fraude mengua la recaudación por concepto de IVA y que es difícil acabar con la economía sumergida.

Funcas estima que la actividad oculta al fiscal supone el 24% del PIB, unos 240.000 millones. No ha parado de crecer, según los expertos, incluso en los años de bonanza económica. Ahora en recesión y con una subida en ciernes de hasta 13 puntos en el tipo al que tributan algunos productos, todo apunta a que más ciudadanos querrán esquivar el IVA. La Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios cree que la subida de este impuesto va a fomentar las operaciones "fuera del sistema". Pero subrayan que no pagar el IVA no estará motivado por un ánimo defraudador en sí sino porque será la única forma para pequeños negocios de escapar al descenso de las ventas por el menor consumo.

Limitación del efectivo

En paralelo a la subida de todos los grandes impuestos, el Gobierno ha aprobado un proyecto de ley de lucha contra el fraude fiscal para poner coto a esta situación. Una de las principales medidas es que se impide el uso de dinero efectivo en operaciones comerciales por importe igual o superior a 2.500 euros en las que intervenga un empresario o profesional. España sigue así la senda ya recorrida en este campo por Francia e Italia. El incumplimiento será castigado con una multa equivalente al 25% del valor del pago hecho en efectivo.

Además, el Gobierno considera que el régimen de tributación por módulos es un foco de fraude, por lo que excluye de este sistema a los empresarios que facturen menos del 50% de sus operaciones a particulares y a los que obtengan más de 225.000 euros de otros empresarios o profesionales. Asimismo, Hacienda pone en marcha medidas para potenciar el cobro del IVA en operaciones de entrega de inmuebles, importaciones y declaraciones en concurso. En cualquier caso, el proyecto de ley está en el Congreso de los Diputados a expensas del trámite de enmiendas, por lo que todavía puede tardar varios meses en ver la luz.

El incremento de la presión fiscal supone un incentivo para el fraude. Entre los autónomos cunde esta opinión. El presidente de la Organización de Profesionales Autónomos (OPA), Camilo Abietar, ha catalogado de "desproporcionada" la subida del IVA al 21%, "cuando lo que habría que hacer es al revés, ya que lo único que va a traer esto consigo no es una mayor recaudación sino un fomento de la economía sumergida y más fraude fiscal". Y añade: "Más de uno se lo va a pensar y mucho a la hora de facturar". El Gobierno pretende terminar con la pregunta ¿con IVA o sin IVA?, pero la subida del impuesto puede provocar precisamente el efecto contrario.

Los especialistas apuntan a que se podría producir un incremento de la actividad oculta al fisco en los pequeños comercios, sobre todo en aquellos que pasan de tributar al 8% al 21%, como es el caso de las peluquerías. Las dificultades para repercutir íntegramente esta subida en el precio final de los clientes incitará a cobrarles en negro, con lo cual Hacienda ya no fiscalizará ni el 8% vigente antes ni el 21% a partir del 1 de septiembre. El cobro de trabajos en negro a pequeña escala es una práctica prácticamente imposible de detectar para la Agencia Tributaria, por lo que han surgido voces que piden que el incremento del IVA debería ir acompañado de una intensificación de las medidas para investigar y detectar el fraude.

Los expertos de Funcas aseguran que no se puede caer en la "tentación" de considerar al fraude fiscal como un componente más de la economía, de inevitable erradicación, porque su existencia supone una merma muy importante de recursos para las arcas públicas. Con la subida del IVA el Estado pretende recaudar 2.300 millones de euros extra este año, 10.134 millones en 2013 y otros 9.670 millones en 2014, aunque ya se verá si las previsiones del Ejecutivo remitidas a Bruselas se cumplen y en qué medidas no lo impide el fraude fiscal. El Gobierno asume un riesgo al subir el IVA porque puede disparar la economía sumergida y hundir más el consumo, sin embargo es un tributo considerado fiable por los expertos a efectos recaudatorios.

Una cifra superior al déficit de España

España deja de ingresar unos 72.000 millones de euros año en impuestos por el 24% del PIB que se mueve al margen del control de Hacienda. Así lo recoge el informe Closing the European Tax Gap, que elaboró en abril pasado el instituto británico Tax Research para el grupo de socialistas y demócratas en el Parlamento Europeo.

En toda la UE, las arcas de los Estados son incapaces de recaudar 865.000 millones de euros en impuestos por actividad sumergida. A esta cantidad habría que añadirle otros 150.000 millones por la evasión fiscal de las empresas. En el caso de España, si se consiguiera terminar de un plumazo con la economía sumergida se acabaría con el déficit público, que España prevé cerrar en 2012 por debajo del 6,3% del PIB. Los 72.000 millones representan el 70% del gasto sanitario de España y es una cifra cuatro veces superior a la inversión en educación, lo que da una idea de la importancia de la cifra.

Los socialistas consideran que no existe relación entre la subida de los impuestos y el incremento del fraude. De conseguir acabar con la economía sumergida, estiman que se contribuiría a estabilizar los mercados financieros y permitiría que la UE elevara del 2,7% al 3,5% del PIB la inversión en I+D+i.