El Gobierno admite que retrasa su aprobación por exigencia comunitaria

"No hay discrepancias con Bruselas en la reforma financiera"

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha reconocido que ha sido Bruselas la que les ha pedido que retrasen una semana la aprobación de la reforma financiera para afinar los detalles.

El Gobierno lo tenía todo listo. Después de trabajar a contrarreloj durante el mes de agosto, los técnicos del Ministerio de Economía tienen listo el borrador desde hace días con la intención de que fuera aprobado este viernes.

Pero no ha sido así. Santamaría ha reconocido que ha sido Bruselas quien ha pedido que se retrasara la aprobación, aunque ha descartado que sea por desacuerdos con el contenido. "No hay discrepancias con la Comisión Europea, sino voluntad de trabajar juntos", ha dicho.

"Europa pone el dinero y es lógico que quiera estar pendiente de los detalles", ha añadido. Al fin y al cabo, la biblia de la reforma es el Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés), el documento redactado por Bruselas que el Gobierno español ha tenido que firmar y en el que constan todos los compromisos y pasos que tiene que dar si quiere acceder a los 100.000 millones de rescate para la banca.

"El MoU es como un contrato y es lógico que la CE participe en un diseño que no es nada fácil", ha continuado la vicepresidenta del Gobierno, que no ha querido entrar al detalle ni comentar cuáles son los aspectos de la reforma financiera con los que Bruselas no está de acuerdo.