Rechazan ablandar la política de recortes o los plazos

Líderes parlamentarios de la coalición alemana mantienen la dureza ante Grecia

Los líderes parlamentarios de la coalición de Gobierno alemana que dirige la canciller federal, Angela Merkel, insistieron hoy en mantener la línea dura ante Grecia y rechazar toda concesión que suponga ablandar la política de ahorro y los plazos impuestos por Bruselas a Atenas.

Tanto el presidente del grupo parlamentario cristianodemócrata y socialcristiano (CDU/CSU), Volker Kauder, como su colega del Partido Liberal (FDP), Rainer Brüderle, se negaron hoy a aceptar la solicitud del primer ministro griego, Andonis Samarás, de conceder a su país mas tiempo para ejecutar las reformas.

"Aunque los griegos han celebrado elecciones generales dos veces en poco tiempo y han tenido que formar nuevos Gobiernos, el calendario central, que marca el programa de reformas hasta 2014, no debe ser aplazado", señala Brüderle en declaraciones que publica el digital Spiegel Online.

Asimismo subraya que "cualquier otra cosa sería una señal equivocada y debilitaría la disciplina de reformas en Europa", en referencia a unas declaraciones de Samarás en el diario Bild.

En parecidos términos se expresó Kauder, para quien "no puede haber correcciones posteriores ni para el volumen del programa de ahorro ni para el calendario acordado", en declaraciones publicadas por el diario Passauer Neue Zeitung.

El líder parlamentario de la formación de Merkel considera que la confianza solo se puede recuperar si se cumplen los acuerdos y advierte de que "si alguien no puede cumplir sus compromisos deberá tomar la decisión de si permanece o no en la zona del euro".

El primer ministro heleno, Andonis Samarás, había reclamado en Bild más tiempo, "más aire para respirar", con el fin "de relanzar la economía e incrementar los ingresos del Estado", a la vez que advirtió de las consecuencias catastróficas de un retorno al dracma.

"Déjeme decirlo claro: no reclamamos dinero suplementario. Asumimos nuestros compromisos para cumplir con todas las condiciones", afirmó Samarás en la entrevista, dos días antes de su visita a Berlín.

"Debemos fomentar el crecimiento porque eso reducirá los huecos financieros", añadió y recalcó que solicitar "mas tiempo no significa automáticamente mas dinero" y que "nunca se ha discutido" sobre una nueva condonación de la deuda de Grecia.

En cuanto a la posibilidad de que Grecia abandone la zona del euro y reintroduzca el dracma, Samarás comentó que "las consecuencias supondrían una catástrofe para Grecia. Traería consigo al menos otros cinco años de recesión y haría aumentar el desempleo por encima del 40 %".

"Una pesadilla para Grecia: el colapso económico, revueltas sociales y una crisis de la democracia sin precedentes. Los estándares de vida han caído en los últimos tres años un 35 %. Un retorno al dracma los haría caer inmediatamente en un 70% suplementario", advirtió el primer ministro griego.