Invertir tras el verano

Una cartera bursátil para blindarse ante el rescate

Telefónica, Técnicas Reunidas, Dia, Enagás o Mapfre son los valores más recomendados en el escenario de un nuevo auxilio europeo a España

La 'hucha' de las pensiones equivale casi al valor en Bolsa de Inditex o Santander
La 'hucha' de las pensiones equivale casi al valor en Bolsa de Inditex o Santander

Corren tiempos de infarto para los inversores de la Bolsa española. En apenas unos meses, el Ibex 35 se desplomó desde los 9.000 puntos que rozó en febrero a los 5.956 que registró a finales de julio. Una debacle que los títulos asociados a la marca España han protagonizado en paralelo a la escalada sin precedentes que ha sufrido la prima de riesgo del país. El 24 de julio, el parqué acumulaba una caída del 30% en el año y el termómetro de la desconfianza soberana marcaba los 638 puntos básicos, su mayor cota en la era euro. Como viene siendo habitual, solo entonces, cuando las llamas eran más altas y la confianza en España amenazaba con quedar reducida a cenizas, apareció el bombero oficial de la Unión Europea. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, anunció que el organismo estaba dispuesto a hacer "lo que haga falta para preservar el euro". "Y créanme, será suficiente", aseveró. Y le creyeron. Así al menos lo refleja el rebote experimentado por el Ibex, que ha recuperado un 26% hasta los 7.561 puntos y la relajación de la prima de riesgo, por debajo de los 500 puntos, registrada desde entonces. La tendencia positiva no se vio empañada tampoco una semana después, cuando se supo que el apoyo del BCE venía condicionado a la petición de ayuda al fondo de rescate europeo. Aunque el Gobierno aún no ha aclarado su posición, la mayoría de expertos asume que España dará el paso en cuestión de semanas o meses. Hasta entonces, las consultoras contactadas aconsejan diversificar la cartera de acciones para reducir riesgos en lo que queda de año mientras se saca partido al actual rebote.

"Ha habido un punto de inflexión", asume Alberto Roldán, analista de Inverseguros. "A mediados de julio empezamos a ver que era interesante tomar posiciones de riesgo en la cartera, bajar en defensivas y subir en renta variable", desarrolla, exponiendo que se ha optado por reducir peso en europeos, donde se habían estado refugiando, "y volver a España". "Este tirón viene por la confianza que hay en que cualquier problema de la deuda soberana esté respaldado por el BCE. No solo por las palabras de Draghi, sino porque la realidad ha demostrado que sí o sí, habrá apoyo", aduce. La cartera tipo de Inverseguros apuesta por repartir los activos en paquetes del 15% en Repsol, Ferrovial Y Mapfre, del 10% en Enagás, Duro Felguera, OHL y Abengoa, y del 5% en Amadeus, Técnicas Reunidas y Tubos Reunidos.

Una apuesta firme por el Ibex que Roldán justifica en sus posibilidades de "rebote vertical", dado que "iba muy retrasado", con respecto al resto de grandes índices europeos.

Las acciones de empresas globales son las más valoradas

Otros, sin embargo, prefieren no decantarse totalmente aún por los títulos patrios. Es el caso de Inversis que, aunque opta por dedicar un 30% de la cartera a Enagás, Iberdrola y Alcoa (a partes iguales), dedica el 70% restante a títulos extranjeros, en montos del 10% repartidos entre Volkswagen, WPP, Nike, BNP, Dupont, EADS y Boeing.

Desde N+1, de hecho, basan la diversificación de su cartera en un criterio fundamentalmente geográfico, en el que el 44% de la inversión se destina a títulos y fondos europeos (Roche Holding, Swiss Re, Calsberg, Nestlé, Luxottica, Novartis, British Gas, BHP Billiton, ABB LTD-REG y Munich Re), el 44% a firmas de EE UU y Canadá (Kraft, Google, Apple, ETF SP 500, Nike, ETF Home Builders, Canadian National Railway, EMC Johnson & Johnson, y United Tech), un 4% a la japonesa ETF Topix Hedge y un 7% a emergentes (ETF Emerging Markets y Samsung) en partidas que van del 3% al 4% del capital invertido en cada producto.

Para Atlas Capital, el equilibro está en repartir la inversión equitativamente (al 10%) entre Carrefour, Danone, Mapfre, Iberdrola, RWE, Nestlé, CAF, Enagás, IAG y BMW.

Una característica común en la mayoría de las carteras dibujadas por las consultoras es el escaso, o nulo, peso de títulos bancarios, por el momento de gran convulsión que atraviesa el sector. "En banca hay que seguir prudentes, porque puede ir a cualquier lado. Hay que ser muy cautos", advierte Nuria Álvarez, analista de Renta 4. Álvarez coincide con otros expertos en que en el caso del sector financiero español, la publicación de los test de estrés definitivos, a mediados de septiembre, podría marcar un antes y un después, en el que se empiece a discriminar entre las entidades medianas y los gigantes del sector. "Una vez que se publiquen los resultados, sobre todo BBVA (por su mejor distribución geográfica) y también Santander subirán. Hay mucha diferencia entre ellos y el resto, y las cotizaciones no lo han recogido. La banca ha caído a plomo dando igual si el negocio está internacionalizado o no", asume.

Renta 4 basa su estrategia de inversión para los próximos meses en una cartera con cinco valores, con una ponderación del 20% en cada uno. Entre ellos se encuentra Dia, "por sus sólidos resultados en emergentes y su buena evolución de negocio en España" así como por su capacidad para vender la franquicia francesa, por el momento en desarrollo, si no cumple las expectativas. Otra es Repsol, "por el excesivo impacto en su cotización" que tuvo la nacionalización de YPF por parte de Argentina y el hecho de que haya completado ya el 41% de su plan de desinversión de 4.500 millones proyectado para el periodo 2012 a 2016. El carácter internacional de Ferrovial es la gran baza para incluir esta compañía en la lista. Renta 4 incorpora en ella también a Iberdrola, que recomiendan sobreponderar por su sólida estructura financiera, a la espera de los cambios regulatorios que se esperan para el sector energético. La última de la lista es Telefónica, con recomendación de mantener, ya que "si es verdad que ha recortado dividendo, la rentabilidad sigue siendo elevadísima", aduce Álvarez, una decisión que considera acertada si ayuda a reducir deuda, fortalecer balance y mantener el rating de cara a las agencias de calificación de riesgo.

También en Selfbank coinciden en apostar por la operadora de telecomunicaciones, si bien discrepan en la valoración. "La cancelación del dividendo ha sido un revés, ya que era uno de los principales puntos fuertes de la compañía. Los motivos nos parecen coherentes, pero abre algunas incertidumbres sobre el valor", desarrollan. Sus analistas aconsejan, no obstante, destinar un 20% de la inversión a esta firma. El mismo porcentaje que dan a los otros cuatro valores de su cartera. Otra de ellas es Técnicas Reunidas "por la fuerte presencia internacional" que ha logrado en los últimos años gracias a los contratos que ha ido firmando, hasta reducir el peso de la facturación española a un 6% del total. Selfbank también apunta a Amadeus, por conjugar un aumento de ingresos y beneficios con la reducción de su deuda. Abertis, de otra parte, "cuenta con un potencial alcista cercano al 35%" y una buena valoración por su proceso de reestructuración para centrarse en sectores estratégicos como autopistas, infraestructuras de telecomunicaciones y aeropuertos. Enagás, finalmente, merece incluirse en la bolsa de la compra por su "visibilidad en resultados y atractiva rentabilidad por dividendo".

Entre los que sí se atreven a recuperar el interés por los títulos bancarios se encuentra Cortal Consors, que dedica hasta un 20% de la cartera a Banco Santander bajo la expectativa de que en "lo que resta de año" se producirán "avances en la unión fiscal y bancaria de la eurozona" que permitirán "afianzar la confianza en el área euro". El resto de la inversión se distribuiría al 20% entre Amadeus, ArcelorMittal, Dia y Técnicas Reunidas.

También Ahorro Corporación apuesta por entrar ya en la gran banca española aunque con cierta timidez. Sus analistas invertirían un 5% en BBVA y otro tanto en Banco Santander y lo mismo en CaixaBank. El resto de la cartera se divide entre Abertis, Almirall, CAF, Dia, Ferrovial, Jazztel, Miquel y Costas, OHL y Técnicas Reunidas en paquetes de entre el 5% y el 10% del capital invertido.

Los analistas de Banco Sabadell van más allá y se sitúan ya con un 20% para BBVA y un 20% en Santander, al mismo nivel que entran en Telefónica, Repsol y OHL.

Para Norbolsa, de otra parte, el diseño de la cartera de renta variable viene dado por las características de cada sector económico. Así, su cesta dedica un 45% de la inversión a valores cíclicos entre los que incluyen empresas de tecnología (SAP), consumo cíclico (Adidas e Inditex), petroleras (Eni), materias primas (BHP Billiton) o industriales (Siemens), mientras asegura un 35% en firmas defensivas de alimentación (Nestlé), farmacia (Bayer), telecomunicaciones (Vodafone y Telefónica), o electricidad (Eon). El 20% restante se dirige a títulos financieros repartidos entre aseguradoras (Allianz y Prudential) y bancos (BNP Paribas y HSBC).

Los retos para el fin de 2012

1 El saneamiento bancario español entrará en su recta final a mediados de septiembre cuando concluya la radiografía de las entidades financieras y se las divida entre solventes, rescatables y a liquidar. Saldar este ejercicio con credibilidad y dar carpetazo a las eternas dudas sobre el balance de las entidades será un punto clave para recuperar la confianza en la marca España y sus firmas cotizadas.

2 Solicitar ayuda al fondo de rescate europeo es la exigencia que el Banco Central Europeo ha impuesto como condición para socorrer a los estados con problemas mediante la compra de deuda soberana. Aunque oficialmente no está decidido, los analistas dan por hecho que el Gobierno español terminará pidiendo el rescate país. Las condiciones que acompañen al rescate y la contundencia de la ayuda marcarán el devenir del país y de sus empresas cotizadas.

3 Las cumbres europeas que restan hasta final de año serán claves para avanzar en una unión bancaria y fiscal o para diseñar paquetes de estímulo que palíen la nueva recesión que azota al continente. Los mercados estarán muy pendientes de los acuerdos y de su concreción.