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Polonia, Eslovaquia, Suecia y Letonia son los que mejor resisten el contagio

¿Hay algún país que se salve del huracán de la crisis europea?

La recesión llama a las puertas de Europa, pero no todos los países sufren por igual. ¿Algún oasis de paz? Pocos, pero Suecia, Letonia, Eslovaquia y Polonia están mucho más cerca que otros.

Vista de la ciudad de Gdansk, en Polonia
Vista de la ciudad de Gdansk, en PoloniaThinkstock

Polonia se lleva la palma. En el campo de batalla regado de cadáveres en que se ha convertido la economía europea en los últimos años, es el único país que ha mantenido tasas de crecimiento intertrimestrales muy cerca del 1% de forma consecutiva desde 2009, según los datos históricos de Eurostat. Para confirmar el milagro solo queda por ver qué hizo su PIB en el segundo trimestre de este año, porque la agencia europea, que ya ha hecho públicas las cifras para el periodo abril a junio de todo el continente, no dispone todavía de los números polacos.

Habrá que ver entonces si ha llegado el frenazo, pero mientras tanto Polonia es una de las pocas naciones europeas que sigue recogiendo los frutos de la inversión exterior en el país y del dinamismo de su economía. No parece tener ganas de pararse y no lo hará, al menos según las previsiones del Fondo Monetario Internacional. Eso sí, el peso de la construcción en la economía polaca y la dependencia del volátil dinero externo podrían constituir señales de alarma, sobre todo si lo que rodea al país por todas sus fronteras es una enorme crisis provocada, en buena parte, por el cierre del grifo del crédito.

El problema para Europa es que la lista de verdaderas buenas noticias se acaba ahí. Hay otros países que parecen vivir una situación saludable, pero no sin haber pasado antes por un calvario. La parte positiva de la historia es que han logrado salir del pozo, aunque en algunos casos eso hace que las tasas de crecimiento actuales estén algo distorsionadas o que no hayan alcanzado todavía la salud de la que gozaban antes del pinchazo, por mucho que ahora estén creciendo a tasas muy elevadas.

Tampoco hay muchos que estén en ese grupo, pero al menos se pueden citar tres nombres: Eslovaquia, Suecia y Letonia. La primera es la que más tiempo lleva fuera del pozo. Sufrió duro en 2009, pero a partir del final de ese año ha acumulado once trimestres de crecimiento del PIB cercano al 1% y se ha mostrado inmune al contagio de sus vecinos en el último trimestre.

Y luego están Suecia y Letonia. Son los dos países que más crecieron en el segundo trimestre de este año, siempre según los datos provisionales de Eurostat. La primera lo hizo a una tasa intertrimestral del 1,4% y la segunda, del 1%. Pero no se puede decir que su historia más reciente sea todo alegría. Suecia pinchó con todo el equipo en el cuarto trimestre de 2011 por la debilidad de sus exportaciones, pero la fortaleza de la demanda interna ha permitido una pronta recuperación.

El bache de Letonia fue más duro. La crisis del país de 2008 y 2009 golpeó con fuerza, al igual que la de las otras repúblicas bálticas: Estonia y Lituania. Ahora Letonia puede presumir de crecimiento continuado y sólido, aunque recuperar lo perdido llevará tiempo.

Sus compañeras de zona lo llevan peor. Sus crisis también fueron duras y sus recuperaciones parecen haberse parado antes. Tras fuertes incrementos trimestrales en 2010 y 2011, Estonia y Lituania parecen querer darle la razón a los que cuestionan la receta de la austeridad para salir de la crisis y se están frenando en 2012.

El resto de la historia es de sobra conocido: Europa y la zona euro están a las puertas de la recesión, con Francia estancada, Alemania como único país central en positivo, crecimientos anémicos en muchas otras naciones y una decena de países europeos que suman ya como mínimo dos trimestres consecutivos de contracción de la economía.

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