Bolsa de Nueva York

Cierre mixto en Wall Street

Tras despedir el viernes su quinta semana consecutiva de ganancias, el Dow Jones y el S&P 500 cerraron con caídas del 0,29% y 0,13%, mientras que el tecnológico Nasdaq logró cerrar en positivo.

Wall Street arranca la semana sin rumbo fijo. Pese a que las pérdidas protagonizaron la sesión al cierre el tecnológico Nasdaq logró evitarlas y anotarse un 0,05%, mientras que el Dow Jones y el S&P 500 cedieron un 0,29% y 0,13%.

Los inversores neoyorquinos se decantaron por las ventas tras desvelarse que la economía de Japón sufrió una fuerte ralentización entre abril y junio al crecer el 1,4%, afectada por el empeoramiento del consumo interno y de las exportaciones en medio de la crisis en la zona euro. El dato está muy por debajo del 5,5% al que creció la economía japonesa durante el primer trimestre del año y despertó de nuevo los miedos a la desaceleración de la economía mundial en un día en el que también se conoció que la economía de Grecia se contrajo un 6,2% interanual en el segundo trimestre.

Fuera del Dow Jones, en el Nasdaq, Google subió un 2,81% después de anunciar que Motorola Mobility, que fue comprada por esa tecnológica en mayo de este año, planea recortar su plantilla en un 20%, lo que implicará despedir a 4.000 empleados en todo el mundo. Además, cerró la compra de la editorial de libros de viajes Frommer's.

Por su parte, Groupon cedió un 12% en el mercado afterhours tras publicar sus resultados trimestrales. La compañía de cupones online ganó 28,4 millones de dólares, frente a pérdidas de 107,4 millones del mismo periodo de 2011. Sus ingresos fueron de 568 millones, un 45% más.

Por otro lado, el club de fútbol británico Manchester United sumó un 1,07% en su segundo día de cotizaciones en Wall Street después de su debut el viernes en la bolsa de Nueva York (NYSE) hasta cambiarse a 14,15 dólares.

En otros mercados, el barril de petróleo de Texas baja a los 92,67 dólares, la onza de oro desciende a 1.619,2 dólares la onza, el dólar pierde terreno ante el se cambiaba a 1,2341 dólares, y la rentabilidad de la deuda pública estadounidense a diez años retrocedía al 1,63%.