Dificultades de financiación tras los descensos de sus calificaciones

La deuda de las grandes eléctricas supera ya los 62.000 millones

La deuda de las grandes compañías eléctricas supera los 62.000 millones y todas muestran un fuerte apalancamiento. Aunque son acreedoras de más de 10.200 millones por el déficit de tarifa, el freno de las emisiones de esta deuda y la rebaja de las calificaciones las coloca en una delicada situación financiera.

Empleados en una planta de energía térmica solar de Abengoa en Sevilla
Empleados en una planta de energía térmica solar de Abengoa en Sevilla

Las cinco grandes eléctricas integradas en Unesa acumulaban una deuda neta superior a los 62.000 millones de euros a finales del primer semestre. Por volumen, destaca la de Iberdrola, con 32.028 millones de euros, seguida de Gas Natural Fenosa, que, pese a ser la tercera del sector a distancia de las dos grandes, tiene una deuda de 16.900 millones. La de Endesa asciende a 10.467 millones y la de HC Energía, a 2.471 millones de euros. Faltaría la más pequeña del sector, Eon España, que no ofrece datos públicos.

En esta foto fija, la más apalancada es Gas Natural Fenosa (con un ratio de endeudamiento, o relación entre fondos propios y deuda, del 53,3%), por delante de Iberdrola (con el 48,8%); de HC (47,2%) y Endesa (44,6%). Sin embargo, como resaltan todas las compañías en sus cuentas públicas, de esta deuda hay que descontar las cantidades del déficit de tarifa que cada una financia y de las que son acreedoras. Esto les rebajaría la deuda global en 10.212 millones (esta cifra sí incluye la que corresponde a Eon, que suma 75 millones).

En el cuadro del haber, la que más derechos de cobro acumula es Endesa (4.896 millones de euros de los que 1.188 millones corresponden a las extrapeninsulares), lo que supone casi la mitad de su deuda; Iberdrola (2.710 millones); Gas Natural Fenosa (1.067 millones), HC Energía (470 millones) y la citada de Eon. Descontadas estas cantidades, el ratio les baja hasta dos y tres puntos, según el caso (al 46,1%, el de Iberdrola, o al 51,7%, el de Gas Natural).

La deuda de las eléctricas está directamente relacionada con las inversiones realizadas en los últimos años en la compra de empresas, como la de Unión Fenosa por parte de Gas Natural, que dio lugar a la fusión de las dos energéticas y las adquisiciones de Iberdrola en Reino Unido (Scottish Power), Estados Unidos (Energy East) y Brasil (Elektro). El caso de Endesa es el contrario, pues ella fue la adquirida y es su matriz, Enel, la que soporta una deuda de 47.572 millones.

Si bien las titulizaciones del déficit de tarifa realizadas este año, todas ellas han logrado rebajar su deuda en la primera mitad de año, la parada en seco de estas emisiones por parte del fondo de titulización de esta deuda (FADE), que no realiza ninguna desde finales de febrero, y la incertidumbre sobre las medidas que el Gobierno aplicará finalmente al sector energético, están complicando la situación financiera de las asociadas de Unesa. Se han colocado 13.212 millones de euros desde que se inició el proceso en enero del año pasado.

Según fuentes del sector, algunas ya tiene problemas para financiarse (aunque dependiendo de sus vencimientos), ya que sus calificaciones crediticias han venido corriendo la misma suerte que la de la deuda soberana española por parte de las tres agencias de calificación.

Entre el rating y el vencimiento

El pasado 2 de agosto, Fitch rebajaba un escalón la calificación crediticia de las tres grandes eléctricas: Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa y, de paso, a la matriz de la primera, la italiana Enel. Esta agencia, que seguía los pasos de Moody's y S&P, rebajó el rating a largo plazo de A- a BBB+ y mantiene la perspectiva en revisión negativa para otra posible rebaja. Fitch justificaba la medida en la "persistente debilidad" del sector, con un marco regulador "más hostil e incierto". Aunque el Gobierno ha aplazado la reforma energética (que se resumía en impuestos nuevos para la generación), por disensiones entre Hacienda e Industria, el futuro no parece muy halagüeño.

La rebaja de las calificaciones dificulta la financiación de las empresas que, aunque son acreedoras de deuda eléctrica, esta tiene el aval del Estado y la situación de los mercados no favorece las emisiones.

En cualquier caso, a la hora de analizar el endeudamiento de las eléctricas hay que tener en cuenta el calendario de vencimientos de sus créditos y su capacidad para generar ingresos en un escenario con la demanda deprimida. Así, el grueso de los vencimientos de la más apalancada, Gas Natural Fenosa, es igual o superior a 2015 (el 76,7% de la misma) y este año debe hacer frente a 853 millones. Otro tanto ocurre con Iberdrola: la mitad de su deuda (16.115 millones) vence más allá de 2017. Este año debe hacer frente a la refinanciación de 487 millones.