"No pedimos inversiones, sino una estrategia poscrisis"

Los ingenieros alertan a Soria de la pérdida de industria en España

Los ingenieros industriales alertan al Gobierno de que el proceso de desindustrialización de España se ha acentuado en los tres o cuatro últimos años. En un documento que preparan los 20 colegios profesionales para enviar a Industria a finales de este mes piden que no se espere al final de la crisis para diseñar una estrategia industrial.

Los ingenieros alertan a Soria de la pérdida de industria en España
Los ingenieros alertan a Soria de la pérdida de industria en España

El colectivo de los ingenieros industriales considera que los efectos de la ausencia de una política industrial desde mediados de los años ochenta se han agravado en los cuatro últimos años como consecuencia de la recesión económica. La evolución a la baja del número de empresas industriales, el descenso de la producción y la pérdida de peso del sector en el PIB español en relación a otros países así lo muestran.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales (CGCOII), que representa a 20 entidades y 55.000 profesionales en toda España, está elaborando un documento para poner en valor las capacidades de la industria española y sugerir al Ministerio de Industria, al frente del cual está José Manuel Soria, las medidas para frenar este proceso de deterioro. "No estamos reclamando inversiones públicas, pero sí que se piense en soluciones ya", explica Jesús Rodríguez Cortezo, el presidente del CGCOII.

"Mensaje positivo"

Quiere dejar claro que el colectivo es consciente de las restricciones presupuestarias y está decidido a colaborar con el Gobierno en las medidas para luchar contra crisis. Pero esto tiene que ser compatible con que el Ejecutivo empiece a diseñar ya una nueva política industrial. "Las crisis se acaban. ¿Cómo se va a ganar la vida este país cuando se acabe la actual?", se pregunta. "Hay que buscar salidas ahora", añade.

Los ingenieros industriales quieren huir del ambiente de pesimismo que invade la economía y lanzar un "mensaje positivo". De partida, defienden que España tiene, aunque venido a menos, un "tejido productivo sólido" y puntero por el que es necesario apostar. La automoción y su industria auxiliar, el ciclo integral del agua, el transporte, las energías renovables y la logística son los sectores sobre los que los ingenieros consideran que debe servir de base a la nueva estrategia industrial.

Rodríguez Cortezo sostiene que es necesario poner en valor las fortalezas del tejido industrial español para salir de la espiral de "atonía" en la que se encuentra la sociedad española. "Nos falla la demanda interna y el acobardamiento de la sociedad. La gente ya no hace ni lo que puede hacer", añade el presidente del CGCOII. Una de las líneas de trabajo que propone este colectivo es que España empiece a luchar por relocalizar producción que ahora está deslocalizada en otros países.

Ante las restricciones presupuestarias, los ingenieros consideran que hay que ser muy selectivos en los incentivos a los emprendedores. Por ello, pide que no se concentren solo las ayudas en el pequeño comercio sino que se primen también las iniciativas que tengan un cierto componente industrial. Los ingenieros comparten las últimas medidas de dinamización del pequeño comercio, contenidas en el Real Decreto-Ley 19/2012, que implanta las autolicencias. Pero Rodríguez Cortezo advierte de que con la declaración responsable el promotor del negocio admite que cumple con una normativa que en muchos casos ni conoce. Una vez abierto el establecimiento, la autoridad realizará una inspección al emprendedor "y le van a hundir a multas". Por ello, pide que un técnico -ingeniero o arquitecto- compruebe que el local cumple con la legislación antes de la apertura.

Otra de las medidas que planteará el CGCOII al Gobierno es que el servicio exterior español se enfoque de forma más efectiva a apoyar a las empresas en el extranjero para ayudarlas a abrir nuevos mercados en otros países.

Cuando una tasa de paro del 5% es preocupante

No hay cifras oficiales, pero el desempleo entre los ingenieros industriales oscila entre el 4% y el 5%, un porcentaje cinco veces menor que la media de la población activa española (24,66%, según la encuesta de población activa del segundo trimestre) pero desconocida para un colectivo profesional en el que tradicionalmente ha habido pleno empleo. Hasta hace no muchos años las empresas se rifaban a los mejores alumnos de los últimos cursos de las facultades de ingeniería.

De los sueldos altos de la ingeniería de otros años se ha pasado al mileurismo en muchos casos. La alternativa es emigrar a otros países como Brasil o Alemania, con demanda de profesionales cualificados. "Se está yendo gente muy buena. Estamos formando con recursos del Estado a ingenieros que luego se marchan a otros países", explica Rodríguez Cortizo.

El último ejemplo de este reclutamiento masivo de profesionales es que Adecco ha anunciado hace unos días que selecciona 100 ingenieros mecánicos y eléctricos para trabajar en Brasil en la puesta en marcha de una planta de automoción.