Fría acogida del mercado estadounidense

El Manchester United debuta con empate en el parqué de Nueva York

El primer día de los Red Devils en la Bolsa de Nueva York se saldó el viernes con empate sin goles. Las acciones del Manchester United despidieron en tablas la jornada de su debut en Wall Street.

Minuto de gloria para los hijos del dueño del Manchester United. Avram y Joel Glazer, copresidentes del club, fueron los encargados de tocar la campana que daba inicio a la primera sesión del Manchester en Wall Street. No estuvo presente el patriarca de la familia, Malcolm Glazer. Tampoco acudió Sir Alex Ferguson ni ningún jugador.

No se perdieron nada. La actuación del club inglés en su primera sesión en el New York Stock Exchange fue tan aburrida como un empate a cero. La cotización de la acción del United apenas varió a lo largo de la sesión y dijo adiós en tablas. Este es el resultado del primer partido del Manchester United en el parqué de Wall Street. El soccer, de momento, no causa furor en Estados Unidos. El resultado de la oferta pública de venta (OPV) del equipo de Old Trafford ha desanimado a los inversores al situarse por debajo de las previsiones de los dueños del club. Se colocaron 16,7 millones de acciones, por las que se recaudaron 232 millones de dólares. El resultado fue un precio de salida de 14 dólares por acción (11,4 euros).

Este precio ha supuesto un varapalo para los dueños del United, que estimaban que el valor de la acción estaría en torno a los 16 y 20 dólares (13 y 16,3 euros). Este contratiempo supone una pérdida de alrededor de 50 millones de dólares (40,75 millones de euros), por lo que puede ser un lastre sobre la política de fichajes del club para este verano. Aun así, el Manchester United es de lejos el club más valioso del mundo. A tenor del resultado de la OPV, el valor del club está en 2.300 millones de dólares (1.874 millones de euros).

A pesar de este inicio dubitativo, los Glazers confían plenamente en el potencial de su equipo para ganar dinero en el parqué neoyorquino. En el folleto presentado ante la Securities Exchange Commission (SEC), se exponen los puntos fuertes que hacen del Manchester una inversión indudablemente rentable. Entre estas fortalezas, el éxito deportivo del club, la marca mundialmente reconocida, la capacidad de monetizar la marca y una legión de seguidores por todo el mundo.

La incursión en mercado de valores no ilusiona en absoluto a los aficionados del Manchester. En realidad ninguna decisión de los actuales propietarios del equipo es bien recibida por los hinchas. Cuando los Glazers compraron al club en 2005, el Manchester dejó de cotizar en la Bolsa londinense tras 11 años consecutivos en el mercado de valores. Malcom Glazer, empresario radicado en Florida, propietario de centros comerciales y de un equipo de fútbol americano, adquirió el club por 1.200 millones de dólares (978 millones de euros). En 2005 el Manchester estaba libre de deuda. Tras siete años de gestión de los Glazers debe 682 millones de dólares (556 millones de euros).

Ahora, las previsiones más optimistas auguran que los propietarios obtendrán un retorno del triple de su inversión en el equipo. Además, mantendrán el control de la entidad gracias a la composición de la OPV. Se han establecido dos tipos de acciones: clase A y clase B. Las de clase B dan derecho a diez votos por acción y ofrecen la posibilidad de convertirse en acciones de clase A. Las de clase A, no se pueden convertir en otro tipo de acción y solo les corresponde un voto por acción. Según se estipula en la OPV, los dueños del United conservarán las de clase B. Esto supone un control del 99% de los votos.

Esta gestión ha derivado en un profundo rechazo de los hinchas del United hacia los dueños , canalizado a través del movimiento Manchester United Supporters Trust, que cuenta con 182.000 integrantes. Para ellos la salida a Bolsa supone un negocio muy oneroso para los dueños, pero no va a subsanar la deuda del club.