Moncloa, Fomento y el Icex ya estudian cómo realizar un 'macro road show' por toda Europa sin coste público

Los promotores quieren vender casas del stock a extranjeros con el apoyo de la marca España

Con los mercados en máxima tensión ha pasado a segundo plano, pero lo cierto es que digerir el ladrillo en stock continúa siendo clave para superar la crisis. Por ello, los promotores han propuesto al Gobierno organizar un macro road show por toda Europa para vender hasta 250.000 viviendas a extranjeros. Reclaman, eso sí, el apoyo institucional del Ejecutivo y poder utilizar la marca España. Y todo sin coste público.

El rescate al sistema financiero español y la posibilidad de que este no sea suficiente para sacar a España de la espiral de desconfianza que suscita en los mercados ha provocado que deje de hablarse tanto del ingente stock de viviendas que siguen manteniendo promotores y bancos en sus balances.

Pero lo cierto es que sigue ahí, es más, en el último año del que se tienen datos oficiales, desde finales de 2010 hasta el fin de 2011, apenas se ha logrado absorber. Los números publicados por el Ministerio de Fomento calcularon para 2010 un excedente de casas sin vender ni alquilar de 687.523 unidades y un año después estimaron que la cifra se situaba en las 675.000, apenas 12.500 menos.

La rebaja de precios que acumulan los inmuebles desde máximos, que según las estadísticas que se consulten oscilan entre el 23% y el 30%, no parece haber logrado una absorción importante de ese stock y eso empieza a preocupar y mucho a los promotores. "Dada la situación de parálisis de las ventas por parte de los españoles por la crisis y la falta de crédito, creemos imprescindible fomentar la venta de viviendas entre los extranjeros", explica a CincoDías el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo. Esta patronal defiende que la venta a extranjeros no residentes de las viviendas turísticas en stock supondría una importante entrada de capitales y ayudaría al desapalancamiento del sector financiero (que tiene estos activos en su cartera procedentes de embargos y liquidaciones de empresas o los tiene como activos financiados). Los cálculos efectuados por esta organización empresarial estiman que del total de las viviendas que componen ese excedente sin vender, en torno al 37%-38% corresponde a residencias turísticas, unas 250.000. Si esas casas lograran venderse a un promedio de 200.000 euros cada una, la inyección de capital que se podría obtener sería de nada menos que 50.000 millones de euros.

El sector está convencido de que con buen marketing y apoyo público se venderán

"Esta entrada de capitales favorecería la reactivación del crédito hacia empresas y familias y estimularía el mercado laboral, factor determinante para dotar de solvencia a la demanda de vivienda", aclara Galindo.

La patronal defiende que es urgente y necesario buscar los cauces adecuados para lograr vender esas viviendas en el mercado internacional. El objetivo es llegar a todos los principales emisores de turistas (Reino Unido, Alemania, Francia, Holanda y los países nórdicos, entre otros), pero también no olvidar algunos mercados como el ruso muy en auge en los últimos dos años.

"Nosotros sabemos cómo hacerlo, pero necesitamos el apoyo institucional y la garantía que supone para los potenciales compradores que a toda la publicidad e información sobre las promociones en venta le acompañe la marca España, como si fuera un sello de calidad, y, por supuesto, el respaldo del Gobierno", insiste el presidente de APCE.

Apoyo a la internacionalización

Desde la patronal explican que el plan consistiría en acudir a las principales capitales europeas y contactar allí con los grandes comercializadores de vivienda local para proponerles la venta en sus países de completos paquetes de casas turísticas en España, facilitándoles toda la información relativa a los inmuebles y al papeleo y trámites que deben seguir para adquirirlos. "Y todo sin coste alguno para el erario público, los gastos podríamos asumirlos las empresas promotoras y entidades que participen en esta operación", aclara José Manuel Galindo.

La iniciativa está ya sobre la mesa de Álvaro Nadal, director de la Oficina Económica de Moncloa, de los máximos responsables del Instituto de Comercio Exterior (Icex), muy interesados como proyecto para promover la internacionalización de este sector, y de la titular de Fomento, Ana Pastor y su directora general de Vivienda, Pilar Martínez. Todos ellos han mostrado su interés por la propuesta, fundamentalmente porque no supone coste alguno para el presupuesto, y estudian cómo llevarla a cabo con garantías de éxito.

Al respaldo del Gobierno central también podrían sumarse apoyos de otras Administraciones públicas, ya que lo cierto es que algunas comunidades autónomas, como todas las del arco mediterráneo, se han visto especialmente castigadas en sus finanzas públicas debido a su fuerte dependencia del sector inmobiliario.

Así, no es de extrañar que Cataluña, la Comunidad Valenciana y Murcia (todas bañadas por el mar Mediterráneo y con fuerte stock de vivienda turística) sean las tres primeras regiones que han anunciado su intención de acudir al Fondo de Liquidez Autonómico por su incapacidad para afrontar por sí mismas los vencimientos de deuda que tienen este año y algunos pagos a sus principales proveedores.

¿Será posible que salga adelante esta iniciativa si el Ejecutivo decidiera finalmente no respaldar el plan? El presidente de la principal patronal del sector lo tiene claro: "No, de ninguna manera, no sería viable. Necesitamos saber que el Gobierno nos respalda porque así el mensaje será único y los inversores no tendrán ninguna duda de que el proyecto es fiable y cuenta con la garantía del Estado".

En el anterior road show, al que acudieron el entonces ministro de Fomento, José Blanco, y la secretaria de Estado de Vivienda, Beatriz Corredor, se optó por no contar de manera masiva con las empresas y apenas se llevaron en cartera unos pocos miles de viviendas. Ahora el sector pretende que no se comenta ningún error.

Las cifras

50.000 millones podrían obtenerse con la venta de 250.000 viviendas turísticas del stock a un precio de 200.000 euros cada una. El dinero contribuiría a sanear al sector financiero y estimular el inicio de nuevas promociones.

675.000 casas componen el stock con datos de 2011. De ellas, el 37%, unas 250.000, serían segundas residencias localizadas en la costa.

140.000 casas terminadas se estima que mantienen las entidades financieras en sus balances.