Prevé ganar 325 millones este año y 1.400 millones en 2014

Popular bajará tamaño "antes que pedir ayudas"

El banco obtiene un beneficio de 175,6 millones, con una caída del 42,5% tras provisionar 3.433 millones.

Popular bajará tamaño "antes que pedir ayudas"
Popular bajará tamaño "antes que pedir ayudas"

L o tiene muy claro, Popular hará lo que sea antes que pedir ayudas a Europa para cumplir con las exigencias de provisiones y capital para sanear su cartera de activos tóxicos tras el examen que lleva a cabo el Banco de España con un grupo de auditoras. "Si tenemos que reducir tamaño para hacerlo lo haremos, pero no pediremos ayudas", subrayó el viernes en la presentación de resultados del semestre Jacobo González-Robatto, director general y corporativo de finanzas. Tampoco tiene intención de suspender el dividendo.

Popular cerró el primer semestre con un beneficio atribuido de 175,6 millones de euros, lo que significa una caída del 42,5% sobre junio del pasado año. Como el resto de los bancos, las fuertes provisiones que debe realizar para sanear sus activos inmobiliarios han sido las causantes de este descenso. De enero a junio ha provisionado 3.433 millones de euros, equivalente al 3% de su cartera crediticia, cuando lo normal es un 0,3%. Le quedan pendientes 4.000 millones de provisiones para cumplir con los decretos.

El fuerte saneamiento realizado hasta junio (en el que incluye dotaciones para créditos no inmobiliarios) representa solo el 40% de lo que necesita para cumplir con los dos decretos del Gobierno destinados a limpiar el sector de sus activos tóxicos. Pero a diferencia de lo que han anunciado el resto de los bancos, Popular cumplirá con estas normas en dos ejercicios, con lo que evita dar pérdidas este año. Tras su fusión con Pastor, el grupo tiene dos años para cumplir con estos requisitos.

Para alcanzar el resto de las exigencias de capital y provisiones, el banco que preside Ángel Ron cuenta con un plan de negocio en el que se incluye ampliar capital por 700 millones de euros, ya previsto con la compra de Pastor, pero que ha ido aplazando y activará en los próximos 9 meses.

El grupo está convencido de que su núcleo estable de accionistas, que controla el 40% del capital, acudirá a la ampliación, lo mismo que el 30% de accionistas minoritarios. La entidad tiene "la pólvora seca" en este tipo de operaciones, mientras que "hay colegas que han agotado los tiros", afirmó en clara alusión a su más directo rival, Banco Sabadell.

Popular, además, venderá activos, ya concretados, por 2.000 millones de euros a 2.300 millones. Eso sí, solo se desprenderá de estos activos si la operación genera ganancias, nunca con pérdidas, precisó el ejecutivo.

El objetivo es vender hasta un 51% de su negocio de medios de pago y crédito al consumo, venta de sucursales, del negocio de vida en Portugal y venta "no acelerada" de inmuebles.

El grupo cuenta con un core Tier 1 del 10,3%, frente al 9% exigido a junio. También presume de liquidez, al contar con 10.343 millones de euros para financiarse en el BCE y que le permite cubrir sus vencimientos hasta 2014. Además, continúa reduciendo el ratio de créditos sobre depósitos y se sitúa ya en el 130%.

Y eso que Popular, según explicó el directivo, "es el único banco de España que sigue creciendo en créditos". En un año su volumen de créditos ha aumentado un 19,4% más. La morosidad del grupo asciende al 6,98%, que aunque es más baja que la media del sector (está en el 8,95%) ha sufrido en un año un importante deterioro, de 1,48 puntos porcentuales. Su cobertura sin amortizaciones es del 49,58%.

González-Robatto admitió, como ya lo hizo Banesto y Santander, que se está produciendo un "deterioro" en la cartera de crédito a pymes, si bien aclaró que este no será "tan grande" como el contemplado en su plan de negocio, que estima que sea más del doble de la mora actual.

El directivo avanzó que la entidad espera alcanzar un beneficio neto de 1.400 millones de euros en 2014, que incluirán 800 millones en provisiones anticíclicas y tras unos ingresos de 4.000 millones. Y explicó que el beneficio de ese ejercicio no necesitará recurrir a las provisiones de 4.000 millones que ha establecido en la actualización en su plan de negocio 2012-2014.

González-Robatto anticipó un beneficio neto de entre 325 millones y 360 millones para este año, que se elevará al umbral de entre 580 y 654 millones en 2013, año que será aún muy complicado y con la morosidad aún subiendo.

El ejecutivo aprovechó para denunciar el "cambio de reglas continuo" del Gobierno para el sector financiero, y reclamó "estabilidad y homogeneidad" para los próximos dos o tres años. "Es una situación incómoda, pero no nos queda más remedio que apechugar", subrayó.