A través del ministro de exteriores, Laurent Fabius

Francia pide a la UE medidas de apoyo a España por la presión de los mercados

El Gobierno francés ha pedido este viernes a la UE que ante la presión de los mercados, adopte de forma inmediata medidas de apoyo a España y a otros países que también están haciendo "esfuerzos considerables" con el propósito de sanear sus cuentas.

El ministro de Exteriores, Laurent Fabius, ha sido el encargado de enviar este mensaje durante la visita de trabajo que ha hecho a Madrid, en la que ha coincidido con una nueva jornada de turbulencias por el incremento de la prima de riesgo de la deuda española.

En una comparecencia de prensa en el Palacio de Viana con el titular de Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, Fabius ha salido en amparo del Gobierno de Mariano Rajoy ante el acoso financiero de los últimos días.

"Cuando hay países y ciudadanos que hacen esfuerzos considerables y cuando se toman compromisos pero por razones ajenas vinculadas con la especulación o los mercados los tipos de interés siguen creciendo, entonces hay que tomar medidas", ha subrayado Fabius, quien ha remarcado que si España está aplicando con "seriedad" sus reformas como le reclama la UE, "no se puede permitir que otros elementos paralicen todo el proceso", en alusión a los acuerdos sobre la ayuda a la banca española adoptados en la última cumbre de Bruselas de finales de junio.

En línea con la doctrina impuesta por el presidente francés, François Hollande, el jefe de su diplomacia ha pedido flexibilidad a la UE para que, manteniendo los ajustes, pueda dinamizarse el crecimiento económico.

Convencido de que España y Francia comparten los mismos criterios, ha dicho que para poder seguir caminando "hay que utilizar las dos piernas": una la de la austeridad presupuestaria, a la que deben volver los países que se alejaron, y otra la del crecimiento y la solidaridad.

El ministro francés también ha admitido que los 130.000 millones de euros del pacto de crecimiento impulsado por la UE "pueden ser insuficientes", pero van en "el camino correcto si se quieren resolver los problemas de empleo".

García-Margallo se ha referido también a ese pacto y ha asegurado que la "música" es buena, pero su cuantía, "insuficiente"y ha expresado que, a su juicio, hay que completar ese plan con un papel "infinitamente más activo" del Banco Europeo de Inversiones que esté orientado a las pymes, en vez de a las infraestructuras.

El ministro ha vuelto a apremiar al Banco Central Europeo (BCE) a actuar ya para que España deje de pagar tanto por su deuda, aunque también ha considerado prioritario ir fijando las bases para adoptar más adelante medidas como los eurobonos.

"Los mercados están esperando un programa a largo plazo. Como dijo Machado, hay que hacer camino al andar, pero sabiendo cuál es el puerto de destino", ha parafraseado al escritor andaluz.

En la primera visita de Fabius a Madrid tras la llegada del socialista Hollande al Elíseo, García-Margallo se ha mostrado optimista ante la nueva etapa en la relación con el Ejecutivo de Rajoy, a pesar del distinto signo ideológico.

"El mantenimiento de las buenas relaciones con el nuevo equipo presidencial de Hollande es una asignatura de primer orden. La comunicación entre los dos Gobiernos va a ser no solo políticamente correcta, sino desde un punto de vista personal, fraternal y fructífera en el porvenir de Europa", ha vaticinado.

Fabius ha correspondido congratulándose de que la actual relación entre España y Francia "no podría ser mejor" y ha apuntado que "son excelentes. No vamos a inventar problemas donde no existen".

A modo de ejemplo, ha citado el ámbito policial, recordando que fue en su etapa de primer ministro (1984-1986) con François Mitterrand de jefe de Estado cuando París decidió cooperar de forma "entera y plena" contra ETA.

En su reunión, han hecho un amplio repaso a todos los campos de colaboración tanto bilateral, como el de las conexiones energéticas y de transporte, como regional, con especial atención al norte de África, el Sahel y la Unión por el Mediterráneo.

Otro asunto central ha sido la situación en Siria y la necesidad de convencer a Rusia para que facilite que la ONU apruebe una resolución que fuerce al régimen de Bachar al Asad a frenar la violencia.