El bono a 10 años, al 1,20%

La deuda alemana, beneficiada del inmovilismo del BCE

Mientras Europa decide qué rumbo tomar para salir de la crisis y las economías periféricas se financian a precios prohibitivos, Alemania y otros países del norte se benefician de rentabilidades por debajo de la inflación.

Angela Merkel
Angela Merkel

El "proyecto para una Europa fuerte" de Angela Merkel vuelve a estar en fase de diseño. Mientras tanto, Alemania se beneficia del inmovilismo del Banco Central Europeo (BCE), que se niega a comprar deuda española para relajar la prima de riesgo. El BCE da dosis de optimismo con cuentagotas: la última compra de este tipo se produjo hace 18 semanas y el 5 de julio bajó los tipos al 0,75%. El bono alemán a cinco años marcó ayer su mínimo histórico: un 0,26%, exactamente seis puntos por debajo del español. El bono a dos años, en el 0,047%, roza el interés nulo.

La deuda a corto plazo alemana no es la única que goza de tipos a nivel de coste. El bono a 10 años, en el 1,22% alcanzó su mínimo a principios de junio (1,17%). Mientras el español se mantiene en máximos, volviendo hoy al 7%, también Suiza, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Austria, Francia, Reino Unido, Bélgica, Suecia y República Checa se financian por debajo de la inflación, es decir, que sus bonos se consideran tan seguros que los inversores están dispuestos a perder dinero comprando deuda del Estado.

Los líderes europeos han hablado mucho de alcanzar una mayor integración europea, pero el objetivo está aún lejos. "Todavía no le hemos dado forma al proyecto europeo de manera que estemos seguros de que todo va a funcionar", declaró ayer la canciller Angela Merkel. El Bundestag votará hoy el rescate europeo a la banca española que, en teoría, tenía el objetivo de restructurar el sistema financiero y relajar la prima de riesgo.

La eurozona también sigue pendiente de la sentencia del Tribunal Constitucional alemán sobre el fondo de rescate permanente (MEDE) que, de ser rechazado por la justicia de Berlín, podría quedar resquebrajado en su forma actual y provocar un nuevo capítulo de problemas de financiación para la economía española. Un miembro del comité ejecutivo del BCE, Jörg Asmussen, declaró ayer en una entrevista a la revista alemana Stern que, en caso de que la sentencia fuera negativa, a Europa le faltaría un "instrumento muy importante para superar la crisis". Asmussen también pidió a Alemania que aplique reformas. "Existe una sensación de separación Norte-Sur como nunca he vivido en los últimos 10 o 15 años. Tenemos que salir de ello rápidamente", añadió Asmussen, que pidió a Berlín que aplique también las reformas que pide a los países del sur de Europa para no dar la sensación de que "solo exige que los otros se reformen".

"Merkozy y el BCE han secuestrado a Europa", aseguró por su parte el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, en una reciente entrevista digital en Cinco Días. "El BCE debería intervenir para que haya estímulo monetario, se estabilice la prime de riesgo y la restricción de crédito. Si eso no pasa, España lleva el mismo camino que Portugal e Irlanda".

Mientras estos retrasos juegan a favor de los intereses alemanes, países como España o Italia tienen dificultades para acceder al crédito. "El único que puede hacer algo de forma inmediata para relajar las primas española e italiana es el BCE y no parece estar por la labor", lamenta Natalia Aguirre, directora de análisis financieros de Renta 4. La prima de riesgo, el diferencial con la deuda alemana (la más barata de la zona euro) no solo aumenta cuando se dispara el precio del bono periférico, como está sucediendo. También le afecta que una serie de países encabezados por Berlín mantengan sus tipos en bajos históricos. Se está abriendo una brecha en Europa alimentada por la "pura aversión al riesgo" de los inversores, condena la analista Aguirre. "¿Dónde están los valores seguros? No se explica por qué los mercados siguen invirtiendo en deuda española si, según ellos, les dará pérdidas sí o sí", añade.

Dos fechas pueden ser clave para que se rebaje la prima española. Antes de finales de junio, el Gobierno tiene que presentar el plan presupuestario interanual que desglose cómo cumplirá el objetivo de déficit del 3% en 2014. Y, antes de que acabe agosto, presentará las opciones de quita para preferentes y deuda subordinada, que limitará las responsabilidades del Estado sobre estos pasivos.

Aunque el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, no presentó el martes medidas concretas, la Fed se mostró decidida a intervenir para estimular la economía estadounidense cuando sea oportuno. "El BCE también dice que piensa actuar cuando sea necesario, pero nos gustaría saber qué entiende la institución necesario por necesario", exige Aguirre. Mientras no lo haga, "como los mercados piden resultados inmediatos, el diferencial se mantendrá en máximos insostenibles", añade la analista.