Para afrontar la crisis de la deuda soberana

Un instituto alemán propone obligar a los ricos a prestar dinero a los gobiernos en apuros

Los ciudadanos de la zona euro con las rentas más altas deberían pagar más impuestos o, en su defecto, ser obligados a conceder préstamos a sus gobiernos, según una propuesta elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas de Alemania (DIW) para que los países en dificultades afronten la crisis de su deuda soberana.

"En muchos países los niveles de la deuda soberana se han incrementado considerablemente y, al mismo tiempo, existe un alto volumen de activos privados que, en conjunto, exceden la deuda de los países de la eurozona", apunta Stefan Bach, uno de los autores del informe en una entrevista publicada por la revista editada por el DIW.

Así, para estabilizar las finanzas de estos países y reducir la presión sobre la deuda soberana, el instituto alemán propone a los Estados que persigan estos activos privados, bien a través de la imposición de impuestos excepcionales que pudieran ser pagados a lo largo del tiempo, o de la combinación de impuestos y préstamos forzosos a los gobiernos.

En función de los progresos de cada país en el proceso de consolidación, estos préstamos serían devueltos posteriormente con intereses, mientras que cuando no fuera el caso, se podría transformar en un impuesto sobre el patrimonio.

Según el informe, del que se hace eco 'Der Spiegel', de aplicarse esta tasa en Alemania afectaría al 8% de la población, cuya contribución individual, incluyendo propiedades y negocios, podría alcanzar 250.000 euros y medio millón de euros en el de matrimonios.

Asimismo, el DIW considera que a través de una tasa extraordinaria del 10% o de un préstamo forzoso podrían obtenerse alrededor de 230.000 millones de euros, equivalentes al 9% del PIB alemán, permitiendo al país el cumplimiento del Tratado de Maastricht, que exige que la deuda pública no supere el 60% del PIB, frente al 80% actual.

Fuertes críticas

La propuesta del instituto económico ha sido recibida con fuertes críticas por numerosos economistas alemanes, como Friedrich Heinemann, del Centro Europeo de Investigaciones Económicas, quien indicó al diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung' que esta idea "supondría una intrusión enorme en el derecho a la propiedad privada y no sería posible bajo la legislación alemana".

De hecho, el propio autor del informe apunta que el concepto subyacente de esta idea podría ser utilizado no sólo en Alemania, sino por los países de la periferia de la zona euro.

"Las estadísticas demuestran que en países como Grecia, España e Italia existen activos en manos privadas considerablemente por encima de las respectivas deudas soberanas", añade.