Podría alcanzar el 25,3% de la población activa en 2013

OCDE: el paro de España equivale a la mano de obra que importó

La OCDE indicó hoy que pese a la bajada en el número de parados registrada en España en junio, la tasa de desempleo va a seguir siendo alta. El número de desempleados podrían alcanzar el 25,3% de la población activa en 2013, equivale a los trabajadores que el país importó para abastecer al mercado de la construcción.

El informe sobre perspectivas de empleo para 2012 presentado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico recordó no obstante que desde el inicio de la recesión a finales de 2007 la tasa de desempleo se ha "más que duplicado", hasta llegar a ser la más alta de la OCDE.

El número de desempleados en España, que podrían alcanzar el 25,3 % de la población activa en 2013, equivale a los trabajadores que el país importó para abastecer al mercado de la construcción, dijo hoy el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.

España, en los diez años anteriores a la crisis, "importó alrededor de medio millón de trabajadores por año y hoy tiene un nivel de paro de entre 4 y 5 millones de personas que es más o menos el mismo número de personas que importó en los últimos diez años", aseguró.

"Esto es simplemente para dar una idea de magnitud", agregó el responsable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"¿Y por qué? porque era necesario, porque no había suficiente oferta de mano de obra para alimentar el crecimiento de la industria del ladrillo", explicó.

Al llegar la crisis, "entonces este grupo que estaba trabajando, sobre todo hombres, sobre todo jóvenes de relativamente baja preparación técnica y al mismo tiempo muchos de ellos inmigrantes, han quedado cesantes", indicó.

Gurría dijo no obstante que no se puede decir que no hay esperanzas para los parados españoles. "Yo creo que esa conclusión no es justa. Creo que lo que se dice ahí (en el informe de la OCDE) es precisamente que, aún en condiciones difíciles, es posible, a través de políticas publicas, muy deliberadas, muy bien enfocadas, reducir el fenómeno del paro en particular, del paro juvenil", dijo Gurría.

Alegó el secretario general de la OCDE que "España está haciendo todos los deberes y está ahora enfocándose en el último gran pendiente que tiene, que es precisamente el tema de la capitalización de su sistema bancario".

Y volviendo al desempleo, recordó que "en todas partes es cierto que algunos de los desempleados les va a costar mucho trabajo".

"Sobre todo porque si te separas durante mucho tiempo del mercado laboral y al mismo tiempo eres una persona con relativamente baja preparación entonces el mercado se va a volver mucho más hostil, más difícil, de que te absorba", explicó.

"Eso implica que para esas personas probablemente la solución sea que tengan que pasar por un reentrenamiento, antes de poderse enganchar otra vez y eso es parte también del esfuerzo que se debe de hacer", dijo el mexicano.

La OCDE indicó hoy que pese a la bajada en el número de parados registrada en España en junio, la tasa de desempleo va a seguir siendo alta y el creciente desajuste entre quienes buscan trabajo y las vacantes sugiere que los aumentos cíclicos se podrían estar transformando en permanentes.

La organización estima que el índice de desempleo en España alcanzará el 24,5 % en 2012 y prevé que en 2013 llegue al 25,3 %, seguido del 21,6 % que pronostica para el caso de Grecia.

La media de paro para la OCDE será en 2012 del 8 %, el mismo de 2011, pero bajará al 7,9 % el año próximo.

La situación de los jóvenes, según el documento, es "especialmente preocupante", porque el paro y otras dificultades laborales a edades tempranas de la vida laboral "podrían estar mermando tanto las trayectorias profesionales de largo plazo como sus perspectivas de ingresos futuros".

La OCDE consideró en su análisis que el alto grado de "dualidad" en el mercado laboral español ha limitado la capacidad de este para capear la crisis, y hace que se encuentre "entre los menos resistentes" del grupo en lo referente al impacto que un shock económico negativo podría tener en el aumento del paro.

14 millones de empleos para superar la crisis

Los países de la OCDE necesitan crear 14 millones de puestos de trabajo para recuperar la situación de empleo anterior a la actual crisis, según un informe publicado hoy en París.

Un total de 48 millones de personas estaban sin trabajo en mayo pasado, lo que elevaba el índice de desempleo de la OCDE al 7,9 %, y los autores del informe calculan que el paro en los países de la zona del euro aumentará en los próximos meses y solo se estabilizará en 2013.

Eso significa que ahora están en paro 15 millones de personas más de las que lo estaban antes del comienzo de la crisis, en diciembre de 2007, asegura la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La organización advierte de que la marginalización de los que llevan tiempo sin trabajo ha aumentado, un fenómeno que vincula con la falta de una recuperación firme de la economía y destaca la divergencia de las tendencias en el aumento del paro.

Así, se ha mantenido en el rango de entre el 3,5 y el 5 % en Australia, Austria, Japón, Corea del Sur, Luxemburgo, México, Holanda, Noruega y Suiza y ha descendido considerablemente en Alemania, donde pasó del 8,2 % de finales de 2007 al 5,6 % de mayo pasado.

Por otro lado, destaca los otros nueve países donde alcanza índices de dos dígitos: Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Portugal, Italia, República Eslovaca y España.

El informe estima que la mejora del mercado laboral depende mucho de la recuperación económica, por lo que en ella influyen factores que no están bajo el control de las autoridades que gestionan políticas dirigidas a reducir el número de parados.

Recomienda la organización que los países adopten medidas "apropiadas" de política macroeconómica, entre las que destaca las que contribuyan a "estabilizar el sistema bancario europeo".

Además, estima que tiene que haber una relajación mayor de la habida hasta ahora de la política monetaria, con el fin de que ésta contribuya al crecimiento económico en el corto plazo.

La OCDE señala que es importante que los países miembros eviten repetir el error de utilizar las jubilaciones anticipadas o las contribuciones por discapacidad y enfermedad como vía para rebajar las cifras de desempleo.

"Es esencial evitar repetir ese error, ayudando a los trabajadores sin empleo a que mantengan el contacto con el mercado laboral y para que regresen al trabajo lo más pronto posible", escriben los autores del informe.

La OCDE pone algunos ejemplos de adaptación de políticas a las condiciones macroeconómicas vigentes en cada momento al destacar prácticas como las de Canadá, donde el sistema de subsidios a los parados dura más durante épocas de recesión y menos meses cuando es menos difícil encontrar un empleo.

En Dinamarca y Suiza, señala el informe, los gastos públicos en subsidios a los parados se ajustan de manera automática según el nivel de desempleo.

En relación con el creciente desempleo estructural, la OCDE señala que las políticas activas de empleo tienen que estar dotadas suficientemente, y éste es un elemento crucial, puesto que sus presupuestos han crecido menos que lo ha hecho el índice de paro.

La OCDE expresa su preocupación por las consecuencias que las políticas de ajuste aplicadas para reducir el déficit en varios países pueden tener en las políticas activas de empleo, lo que puede empeorar la situación del mercado laboral.

Esa circunstancia puede además "poner en peligro el potencial de crecimiento económico a largo plazo", se asegura en el informe.

Por último, el informe sugiere que políticas de promoción de la contratación aplicadas en el pasado, como la reducción de la fiscalidad que las empresas soportan sobre sus contratados, pueden resultar menos apropiadas en las actuales circunstancias.

Así, los autores del estudio indican que pueden ser más efectivas para reducir el nivel de paro políticas de subvenciones a las nuevas contrataciones que estén vinculadas a un crecimiento neto del empleo.

E inciden en que se deberían favorecer políticas activas de empleo dirigidas a compatibilizar el estudio y la incorporación al mercado laboral de los jóvenes y también que habría que dotar más los programas que hayan demostrado ser más rentables en función de los resultados obtenidos.