Helena Herrero Starkie

Una líder de acción

Nunca se rinde. Después de 30 años en HP, ha sido nombrada máxima ejecutiva para España y Portugal. A esta directiva sensible y culta le gustan los grandes retos

Una líder de acción
Una líder de acción

En esta vida tienes que pensar a lo grande". Así discurre esta líder enérgica y animosa, desde esta semana máxima ejecutiva de Hewlett-Packard de España y Portugal. Y así actúa. Helena Herrero es una mujer de acción. Nunca se da por satisfecha si puede conseguir más. Ahora le llega la hora de echar el resto. El liderazgo ibérico de HP es una gran responsabilidad, pero a ella le gustan los retos, aseguran personas de su entorno. Dos cosas la convierten en una gran líder, apuntan: sus facultades de gestión empresarial y su amplia visión cultural.

Helena Herrero llegó a HP hace 30 años. La fichó Juan Soto, expresidente de la compañía y amigo de su padre, Bernardino Herrero Nieto, uno de los fundadores de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), que dirigió hasta 1997, y un modelo en el campo del management. Helena se había licenciado en Ciencias Químicas y el departamento de instrumentación de química analítica de la multinacional le ofrecía una oportunidad. Buscaba en la ciencia respuestas al porqué de las cosas y ha acabado por extender la búsqueda a los equipos y las personas. La tecnología ha cambiado su vida, pero le queda de química la capacidad para mezclar cosas diferentes.

No tardó en sentirse atraída por la informática y al poco empezó trabajar para el canal de distribución que HP estaba montando para la venta de PC, impresoras y workstations. Tras desempeñar diferentes puestos de dirección, en 2002, con la integración de Compaq, fue nombrada vicepresidente en HP España. Desde el pasado mes de mayo, a raíz de la integración de los negocios de PC e impresoras, Helena Herrero asumió la dirección de la nueva unidad, responsabilidad que suma al liderazgo ibérico de HP.

HEWLETT-PACKARD 36,78 2,62%

Trabaja para sacar lo mejor de las organizaciones -no se cansa de repetir que en HP (8.000 personas en España) hay mucho talento-. A cambio, es muy exigente, con ella misma y con los demás, porque, dicen sus excolaboradores, le gusta la sensación del trabajo bien hecho. Algunos excolaboradores destacan su sensibilidad hacia los problemas de los demás. Si le piden ayuda, es capaz de mover la organización.

Helena Herrero ha realizado cursos de posgrado de Dirección y Administración de Empresas por el Insead e IESE, pero la lección magistral la aprendió en casa. Su padre ha sido para ella un referente en la gestión y el liderazgo de equipos. Veía en él un innovador, un ejemplo de sentido de la anticipación y de audacia, como destacó Antonio Garrigues Walker en su necrológica. En la España de finales de los años cincuenta, económicamente aislada, su padre fue capaz de traer un estilo de management moderno y de tender puentes con Estados Unidos y con organizaciones como la American Management Association (AMA), en la que la APD se inspiraba.

La máxima ejecutiva de HP vivió en un ambiente intelectual y culto. Su madre era hija del profesor y cervantista Walter Starkie, fundador y primer director del British Institute en Madrid. Herrero ha sabido capitalizar la herencia humanística familiar. Su pasión es la historia -cree que conocer la historia es la mejor forma de entender el mundo-, la literatura, la música, los viajes. Alimentar el alma y el espíritu para aportar energía al trabajo. Busca tiempo para estas aficiones; un sábado con su madre en el Museo del Prado es buen plan, igual que acudir los jueves a la ópera. Porque almacenar miles de canciones en un gadget está bien, pero escuchar la música en vivo es mucho mejor.

La tecnología ha sido una aliada y ofreció buenos ejemplos en el libro Como la tecnología cambió mi vida (JdeJ Editores), en el que intervino junto a otros 49 ejecutivos. Lógico, trabajando en una empresa del sector y con dos hijos universitarios que la obligan a participar en su mundo. Pero tiene claro que es una herramienta, y muy útil a la hora de compatibilizar vida familiar y profesional.

Alguien con un espíritu de servicio como el suyo, y en un momento económico como el actual, quiere ayudar a que el país salga adelante, a recuperar la marca España, a través de la tecnología. Never give up (nunca rendirse) es su lema.