Paga un 6,50% por la deuda a 10 años

El Tesoro capta 3.000 millones al interés más alto desde noviembre

España acudió ayer a los mercados en busca de financiación y logró emitir el máximo previsto, 3.000 millones de euros, bajo una amplia demanda. Para ello, y pese al mensaje de confianza que supuso la última cumbre europea, el Tesoro público tuvo que pagar un 6,50% por colocar bonos a 10 años, el interés más alto desde que se planteara la posible salida de Grecia del euro, en noviembre.

Los mercados pasaron examen ayer a España por primera vez después de que, la pasada semana, la cumbre de líderes europea cerrara un paquete de acuerdos para compensar la austeridad fiscal con crecimiento, flexibilizar los mecanismos de rescate y apoyar a los Estados más ahogados por la presión soberana, una concesión especialmente destinada a paliar las dificultades que vienen atravesando Italia y España. La prueba de ayer, una emisión de deuda pública a medio y largo plazo, se aprobó, pero el resultado dista de ser notable. Pese a la euforia que acompañó a los anuncios de la cumbre, el precio que se le pide a Madrid por pedir prestado se acerca al de los momentos de máxima tensión de la eurozona.

El Tesoro Público logró, no obstante, alcanzar el objetivo máximo de emisión previsto, con 3.000 millones de euros. Lo hizo, además, bajo una fuerte demanda por parte de los compradores, cuyas peticiones fueron equivalentes a 2,6 veces dicha cantidad (7.800 millones). El problema es que hacerlo resultó muy caro.

En concreto, los 747,2 millones de euros captados en bonos a 10 años se pagaron a un interés marginal del 6,505% (frente al 6,121% de la cita anterior). Se trata del tipo más alto que paga España por financiarse en este tramo desde noviembre del año pasado -cuando superó el 7%- en un momento de máxima incertidumbre para la eurozona, que afrontaba la posible salida de Grecia de la moneda común si se producía un referéndum sobre el rescate, y de vientos de cambio, fronteras a dentro, donde estaban a punto de celebrarse las elecciones.

El Tesoro público también tuvo que pagar más ayer por los 1.015 millones en bonos a cinco años, colocados a un interés del 5,621% frente al 5,443% que desembolsó en junio. La condiciones de financiación solo mejoraron en algo para las emisiones a menor plazo, 1.239 millones a tres años, que fueron adjudicados a un interés del 5,197%, por debajo del 5,510% de la cita anterior.

Los sinsabores de este examen se trasladaron también al termómetro diario del riesgo país. De esta forma, la prima española volvió a cerrar por encima de la barrera de los 500 puntos básicos, una cota que venía respetando una vez que los pactos de la cumbre europea la echaron abajo. Al cierre de la sesión, el spread español alcanzaba los 539 puntos, desde los 495 en los que culminó la jornada anterior. Dichas cifras reflejan la diferencia entre la comercialización del bono español a 10 años en el mercado secundario, que se paga al 6,7%, frente al del alemán, en el 1,4%.

Del lado positivo, España tiene a su favor que aprovechó los meses de mayor tranquilidad en el mercado de deuda para acelerar las subastas previstas. De esta forma, el Tesoro ha cubierto hasta el momento el 65,2% de las necesidades de financiación a medio y largo plazo previstas para todo el año (un total de 56.042 millones de euros frente a los 85.900 millones fijados para el ejercicio). Del éxito que tenga la aplicación de los anuncios de la cumbre, dependerá en buena parte la facilidad con la que pueda hacer frente al 34,8% restante.

La cifra

65,2% es el porcentaje de las emisiones de deuda previstas para el año que el Tesoro Público ha cubierto hasta la fecha.

Irlanda emite 500 millones con éxito en su primera subasta en casi dos años

"Los mercados han reaccionado positivamente a nuestra sólida aplicación del programa hasta la fecha, al rotundo 'sí' en el reciente referéndum sobre el tratado de Estabilidad fiscal y a la decisión tomada en la cumbre de la pasada semana de separar los vínculos negativos entre la deuda soberana y la de los bancos", declaró ayer el ministro de Finanzas de Irlanda, Michael Noonan, que calificó de "éxito" el regreso del país a los mercados, informa Efe. La de ayer, fue la primera emisión de deuda desde septiembre de 2010, dos meses antes de que Dublín solicitara el rescate a la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Una inyección de unos 85.000 millones de euros que se hizo necesaria ante el estallido de la burbuja inmobiliaria y el descalabro de la banca del país.

Siendo una buena noticia para el país, los resultados de ayer deben ser interpretados con cierta cautela pues al carácter excepcional de la subasta se le suma que fue efectuada por un montante reducido. En concreto, Irlanda emitió 500 millones de euros en letras a tres meses, por las que pagó un interés del 1,8%. Dos décimas por debajo, del interés previsto y bastante por debajo del 2,36% de tipo medio que pagó España en la última emisión de letras al mismo plazo y al 2% que se pagaba ayer en el mercado secundario. "Los ingresos obtenidos hoy por el Tesoro son pequeños, pero representan un primer paso muy importante", resumió el ministro de Finanzas, que debe normalizar la financiación de Irlanda para 2013, cuando concluye el plan de rescate.