La AEB dice que España debe acometer una "devaluación interna"

La banca considera "probable" la ruptura de la moneda única

La ruptura del euro ya no es una posibilidad. Es algo "probable", a juicio de la Asociación Española de Banca (AEB). Su presidente, Miguel Martín, indicó que para evitarlo se deben corregir los desequilibrios de competitividad en el seno de la zona euro. Esto exige a España acometer una devaluación interna.

El euro vive tiempos difíciles. Aún más, momentos de vértigo. Ese fue el panorama que dibujó Miguel Martín. El responsable de la Asociación Española de Banca (AEB) afirmó que "la ruptura del euro ya no es algo posible, sino probable".

El patrón de los banqueros indicó que la desintegración de la moneda única debe evitarse a toda costa. "España no puede renunciar al euro. Es parte de Europa desde que Dios la creó", sostuvo en un seminario organizado por la APIE en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En su opinión, la eurozona sufre fuertes desequilibrios de competitividad entre los países centrales y los de la periferia que deben ser corregidos de inmediato. En este desajuste, "los que disfrutan superávit son tan culpables como los que padecemos déficit".

Martín dijo que como la divisa común reemplazó a la peseta, España no puede superar la situación con una simple devaluación de su moneda. En su lugar, le corresponde realizar "la dolorosa y difícil tarea de una devaluación interna". ¿Y esto qué es? El ejecutivo lo dejó claro: "Los precios y los salarios españoles han de bajar en relación con los alemanes en los próximos cinco o 10 años". O dicho de forma más concreta, "debe mejorar la relación de las retribuciones de uno y otro país ponderadas por su productividad".

Cándido Méndez, secretario general de UGT, se opuso de plano a esta propuesta durante su discurso. Consideró que unos salarios bajos no garantizan la creación de empleo ni la productividad y puso como ejemplo las disparidades que existen entre regiones como Canarias o Murcia (bajos salarios y paro elevado) con Navarra o País Vasco (pagas elevadas y bajo desempleo).

El responsable de la AEB estimó que para poder llevar a cabo esta la devaluación interna "es necesario mantener la cohesión social. Hay que proceder a un diálogo con la ciudadanía para saber qué quiere a cambio de los sacrificios que toca realizar".

Miguel Martín dijo estar "de acuerdo" con el núcleo de las reformas estructurales que ha realizado el Gobierno (laboral, fiscal, presupuestaria…), aunque criticó aquellas que afectan más directamente a la banca. En su opinión, las auditorías externas efectuadas al sistema financiero eran prescindibles. "No me parecía necesario verificar la realidad de los activos, porque las entidades sabemos mejor que nadie qué tenemos en el balance", aseveró.

Bankia

El presidente de la AEB aprovechó para criticar la caída de BFA-Bankia. "Jamás debió haberse creado aquel grupo", dijo en relación a la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco entidades de ahorro alumbrada en 2010. Acto seguido estimó que "la actual Bankia es mala, ineficiente y está quebrada. Hay que transformarla en una entidad buena y potente, como se hizo con Banesto en los noventa".

Para el portavoz de los bancos es imperativo "determinar qué entidades son inviables y las ayudas que vengan deben emplearse en que desaparezcan". Martín se refirió al rescate aprobado para la banca española. Europa se ha mostrado dispuesta a inyectar hasta 100.000 millones, una cantidad superior a la horquilla de entre 51.000 y 62.000 millones en la que las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger cifran el déficit de capital. Apuntó hacia las cajas como las necesitadas de estas ayudas al sostener que "la firme decisión de los bancos es seguir sin pedir ayudas públicas".

Bankia no venderá su participación en Mapfre

La vida sigue igual en Mapfre. La caída de BFA-Bankia no conllevará alteraciones en su accionariado. Así lo entiende al menos Antonio Huertas, presidente de la aseguradora. Ayer descartó que el banco venda su 14% en Mapfre tras ser nacionalizado. "Para ellos es una participación estratégica a la que acompaña una alianza de distribución fuerte", dijo. A juicio de Huertas, "los minoritarios deben estar tranquilos porque no habrá grandes cambios accionariales en Mapfre. Y en todo caso, tenemos a la Fundación Mapfre como accionista de referencia para dar estabilidad". Mapfre controla un 3,74% de Bankia. Huertas indicó que la aseguradora está lista para provisionar las pérdidas ligadas a esta operación, que en su día conllevó una inversión de 160 millones. Una cifra "modesta" si se compara con el patrimonio de 30.000 millones de la aseguradora.

La cifra

10 años es el plazo máximo en el que Miguel Martín considera que los precios y los salarios españoles deben bajar en relación con Alemania.