Vida jurídica. Pequeños despachos

Abogados todoterreno para el sector agrario

Los bufetes expertos en agricultura, como Vieira Jiménez-Ontiveros, se ven obligados a dominar varias disciplinas

Tiene Emilio Vieira Jiménez-Ontiveros planta de sevillano y ejerce de tal con la misma naturalidad con que los naranjos hispalenses perfuman la ciudad de azahar. Pegado a la tierra, ha convertido a esta y a las seculares relaciones jurídicas que la unen con los hombres en su profesión. Continuador de una estirpe de juristas que se extiende por padres, tíos y primos y con un brillante currículum académico, con formación comunitaria y varios idiomas en su haber, empezó a labrar su carrera profesional en el Derecho agrario a los escasos 24 años por "una casualidad".

De un día para otro, Emilio Vieira tuvo que aprender a convivir "sabiendo de fiscalidad y lo que es una besana -primer surco que se ara en la tierra-. Esta oportunidad le llegó cuando el sindicato agrario Asaja buscaba -y encontró en él- a un abogado que se ocupara "un poco de todo".

Nos desbroza el letrado los diferentes elementos que forman el paisaje de eso que se llama Derecho agrario. "Mucho civil, algo de mercantil, buenas dosis de administrativo y, cómo no, el Derecho comunitario", procedente de la tantas veces nombrada pero gran desconocida en su funcionamiento Política Agrícola Común (PAC).

"Un marrón bajo el brazo"

Dice este abogado, con esa afable sorna que brota de las fuentes del Guadalquivir, que los agricultores suelen llegar "con un marrón debajo del brazo", y de las más variadas especies, cuando requieren asesoramiento y que ello les hace a los "agraristas casi atletas de decatlón, al tener que dominar muchas disciplinas" para poder atender con garantías a los clientes.

Emilio Vieira, que se doctoró en Derecho civil, dice que pensó que esta rama tan sólida del Derecho era su especialidad hasta que comprendió "que era más que eso, más bien una mezcla de Derecho civil, administrativo y normas mercantiles". Continúa desgranando esa especificidad citando "un Derecho laboral agrario -en vías de extinción por la desaparición del Registro Especial Agrario en la Seguridad Social-, un Derecho tributario agrario, las especiales relaciones sucesorias y de vecindad, todo el Derecho ambiental, Derecho sanitario o del seguro", entre otros. Y aun así reconoce que, a pesar de su experiencia, todavía le llegan casos de agricultores "que te dejan las patas colgando" por ausencia de precedente.

No deja de ser "sorprendente" para el abogado que haya quien en la doctrina "cuestione" la propia existencia de su especialidad cuando las propias fuentes de nuestro Derecho actual -"el Derecho romano"- se construyen en gran parte para resolver los conflictos en una sociedad rural y el propio Código Civil responde en gran medida al entorno de una sociedad "pegada a la actividad agraria".

Todo ha cambiado mucho y nos saca Emilio Vieira de cierta ensoñación romántica de un oficio, el trabajo en el campo, que acompaña a los hombres desde hace miles de años. "Los agricultores ahora operan a través de sociedades anónimas, utilizan letras de cambio y realizan complejos contratos de seguro" y ello genera relaciones jurídicas "como los de otras actividades mercantiles", concluye.

Un millón de hectáreas de suelo agrario menos

Emilio Vieira Jiménez-Ontiveros se sorprende de "la poca importancia" que se da en España a que en los últimos años "hayan desaparecido un millón de hectáreas de suelo agrario", lo que ha supuesto la sustitución de amplios campos de olivares por industrias o fértiles vegas por campos deportivos. "Ha sido demoledor para el sector agrario" esta vorágine especulativa y hoy, pinchada la famosa burbuja, empieza a volver a cierta normalidad. Lo afirma mientras se cuestiona "ocurrencias" y advierte de los peligros de ese arcano tan nombrado y poco desarrollado de la reforma agraria, que "hoy por hoy", si se plasma en división y reparto de tierras, "no cabe en el ordenamiento comunitario".

Orgulloso de tener un equipo "que además de excelentes juristas son grandes personas" y de su vinculación "al sindicalismo agrario" en la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), abona desde luego un gran futuro para una especialidad tan antigua como discreta.

España sigue de cerca la reforma de la PAC al tratarse de uno de los grandes beneficiarios de esta política. El Gobierno y las comunidades autónomas defienden que la reforma debe recoger medidas de mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria, ampliando las funciones de las organizaciones de productores y de las interprofesionales. Además, mantienen la petición de que se mantengan las dotaciones presupuestarias de la PAC y la flexibilidad en su aplicación.

Radiografía

Nombre del despacho: Emilio Vieira Jiménez-Ontiveros.

Inicio de la actividad: 1991.

Perfil: Derecho agrario. Es un firme defensor de la existencia de esta disciplina profesional porque el Derecho romano estaba pensado para conflictos en el ámbito rural.

Dirección: avenida de San Francisco Javier, 9. 41018 Sevilla.