El ministerio actúa en colaboración con el Gobierno regional de Aguirre

Fomento piensa en sus autovías de Madrid para estrenar el pago por uso

La Dirección General de Carreteras, dependiente de Fomento, maneja un listado de autovías aspirantes a adoptar peaje explícito en los próximos meses, comenzando por las de Madrid. De forma paralela, el ministerio prepara un informe para el Consejo de Ministros. Fuentes solventes aseguran que Gobierno y Comunidad de Madrid actúan coordinados en la apuesta por el peaje sin barreras.

Fomento piensa en sus autovías de Madrid para estrenar el pago por uso
Fomento piensa en sus autovías de Madrid para estrenar el pago por uso

La medida de generalizar el peaje en las autovías se está fraguando a toda máquina en el Ministerio de Fomento. Habrá copago en las carreteras de alta capacidad y solo los trabajos de implantación demorarán, al menos un año, el momento en que los españoles empiecen a pagar por circular por unas infraestructuras cuyo mantenimiento depende en la actualidad de los Presupuestos del Estado.

Fuentes solventes aseguran que los técnicos de Fomento están apostando por iniciar la adopción de peajes blandos en las autovías madrileñas de primera generación, como la carretera de La Coruña, Burgos o Barcelona. Lo que se mantiene abierto aún es el debate con las patronales del transporte profesional en busca de diseñar exenciones temporales o un cuadro de ayudas para que los transportistas puedan soportar las tarifas al menos durante la crisis.

El informe que elabora el personal de Ana Pastor tiene como destino final el Consejo de Ministros. Muy probablemente el último a celebrarse en julio. Antes, tal y como informó CincoDías, el asunto ha pasado por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos y por la Comisión de Subsecretarios. "El proyecto siempre ha estado en manos de los técnicos, en esta legislatura y en anteriores", explican en el entorno de Fomento. El hecho es que la Administración central no está trabajando sola. Existe una estrecha coordinación con la Comunidad de Madrid en busca de armonizar el modelo de negocio, cuya implantación es más que probable que requiera la participación del sector privado. La apuesta inicial se decanta por los pórticos, o peaje sin barrera (free flow), los cuales detectan las matrículas y facilitan el envío de las facturas a una cuenta bancaria asociada a las mismas.

En la Comunidad de Madrid parecen optar por un primer banco de pruebas en la M-407, que enlaza Leganés y Griñón. Se trata de un peaje en sombra gestionado por Globalvía, empresa que tiene ya experiencia en la transición de peajes en sombra a peajes explícitos basado en free flow. Concretamente en la concesión lusa ScutVías, caso que ha sido ampliamente estudiado por personal especializado de la Comunidad de Madrid.

En todo caso, la Consejería de Infraestructuras que dirige Pablo Cavero analiza las posibilidades de implantación en otras autovías, como la M-45, M-607, M-501, M-503. Se trata de aliviar la factura anual de 167 millones en mantenimiento de las autovías de la región.

En el sector concesional dan por descontado que a lo largo de la presente legislatura España se irá plagando de peajes. La otra opción a corto plazo que se ha manejado en Hacienda y Fomento es la de gravar el precio de los carburantes para hacer caja y aliviar la presión sobre las cuentas públicas.

El hecho es que Bruselas también presiona para que España adopte la tarificación de las vías de alta capacidad a través de la directiva Euroviñeta.

Esta solución persigue el doble efecto de cubrir la factura anual del mantenimiento de las carreteras, con la recaudación de los peajes, e incentivar el tráfico en unas autopistas que, en plena crisis, pierden la partida frente a la gratuidad de las autovías.

Complemento para las cuentas de compensación

El sector concesional está intensificando la presión sobre Fomento para que las medidas adoptadas para evitar la quiebra de una decena de autopistas sean realmente efectivas.

Tras una serie de encuentros entre la cúpula del ministerio y cada una de las empresas concesionarias, la conclusión es que el alargamiento hasta 2021 de las cuentas de compensación no es suficiente.

El mecanismo garantiza que las citadas concesionarias recibirán hasta el 80% de los ingresos que habrían generado de cumplirse las previsiones de tráfico previsto en los planes económico-financieros aprobados en la adjudicación de cada concesión. Pero esta ayuda está limitada a un 49% de los ingresos reales. "La mayoría de las concesionarias están en menos de un 40% de las estimaciones de tráfico. Las cuentas de compensación apenas complementan hasta alcanzar el 60% de los ingresos previstos", explican desde el sector.

La mayor parte de las concesiones están financiadas por la banca en un 80%, con lo que los ingresos a poco más del 50% de lo previsto no dan para atender los intereses. Desde el sector se han demandado a Fomento créditos participativos, reembolsables cuando remonte el tráfico, para complementar las citadas cuentas de compensación.

En este contexto, a finales de este mes vuelven a vencer créditos millonarios que soportan varias autopistas: el 27 de junio expiran una vez más, tras varias prórrogas, los 553 millones de la Radial 4, participada por Ferrovial y Sacyr. Aucosta, de Ploder y Globalvía, con un crédito de 500 millones, vuelve a estar contra las cuerdas. Tras el concurso de acreedores de la AP-41 (Madrid-Toledo), la próxima suspensión de pagos depende exclusivamente de la banca.