Necesitará 62.000 millones, en el peor de los casos

¿Qué hace falta para que el mercado se fíe de la banca española?

Los analistas, decepcionados de que sigan sin concretarse las necesidades de cada entidad y las condiciones del rescate por parte de Europa.

John P. Drzik, presidente de Oliver Wyman.
John P. Drzik, presidente de Oliver Wyman.

¿Cuáles son las necesidades concretas de cada banco? ¿Cuándo llegará el rescate bancario? ¿A qué coste? ¿Será a través del fondo temporal EFSF o desde el permanente ESM? ¿Qué tendrá que hacer España a cambio? æpermil;stas son solo algunas de las preguntas que siguen sin respuesta después de que, por fin, se haya conocido la cifra global que necesitará el sector bancario español para recapitalizarse y que, en el peor de los casos, será de 62.000 millones de euros. La publicación de los informes de Oliver Wyman y Roland Berger, las dos auditoras independientes contratadas por el Gobierno, arroja algo de luz sobre el mercado pero también incertidumbres que hacen que siga la agonía y la presión en el mercado.

Tras conocerse la cifra ayer por la tarde, "todos nos quedábamos con la sensación de que no servía para nada" explica Miguel Paz, director de gestión de Unicorp Patrimonio (grupo Unicaja). Y es que, como recuerda el gestor, el mercado ya venía barajando esta cifra desde hace una semana. A pesar de que "es mejor que la cifra sea de 60.000 millones que una superior a los 100.000 millones, lo importante es saber que entidades son inviables", añade Paz.

El calendario que maneja el ministerio de Economía alarga, a juicio de los analistas, la incertidumbre varias semanas más. Ayer se dijo que sabremos las necesidades de cada entidad dentro de unos meses. El 31 de julio habría una primera aproximación, y no será hasta septiembre que conozcamos las necesidades exactas. El experto se pregunta como es posible que no se den ya los datos individualizados cuando para sacar el montante global han tenido que tener datos concretos de las entidades.

En esta línea se manifiestan los analistas de Bankinter. Para ellos son tres las incertidumbres que rodean a este proceso. En primer lugar, el hecho de que los detalles completos de las auditorias individuales no se conocerán hasta septiembre. En segundo lugar, se permite que las entidades que necesiten recapitalizarse puedan presentar "un plan privado para conseguirlo, el cual no se conocerá hasta mediados de octubre, cuando lo más adecuado, en nuestra opinión, hubiera sido inyectar los fondos necesarios, los cuales serían devueltos después si la entidad fuese capaz de ello y por último, hay una imprecisión en las fechas de hitos claves de todo este proceso (se mencionan meses, pero no fechas exactas de entrega o cumplimiento) transmite cierta sensación de indeterminación e inseguridad", explica la casa de análisis.

Los expertos creen que para evitar el contagio a toda nuestra banca y la pérdida de confianza que estamos viendo, se necesita que se identifique dónde está el problema y se ataje. "La solución que persigue Europa es liquidar a las entidades insolventes, mientras que España lucha por la adjudicación de los grupos con problemas a los bancos sanos, con ayudas para que la absorción de las pérdidas sea más factible y no contamine al grupo resultante", explica Paz, de Unicorp.

"Mera formalidad"

La petición por parte del Gobierno del rescate es otro elemento de incertidumbre aunque el ministro de Guindos, lo ha calificado de "mera formalidad". El Eurogrupo pidió ayer que lo hiciese antes del próximo lunes 25 de junio. Guindos ha confirmado hoy que enviará "inmediatamente" la solicitud formal de ayuda para la recapitalización de la banca a sus socios europeos.

"Va a llegar, como dije ayer, inmediatamente", ha señalado De Guindos, que ha explicado que "en cuanto llegue a Madrid" la carta con la petición oficial "estará preparada para remitirla inmediatamente". Anoche, al término de la reunión del Eurogrupo celebrada en Luxemburgo, el ministro se limitó a decir que esa solicitud se efectuaría "en los próximos días", mientras que sus socios de la zona del euro le exigieron que lo hiciese como muy tarde el próximo lunes.

A partir de entonces, habrá que conocer todas las condiciones del rescate y sobre las que se ha especulado en las dos últimas semanas después de que se conociera que iba a haber rescate bancario. Además del plazo y del coste, la vía de financiación es uno de los puntos clave de este rescate ya que puede ser de manera indirecta a través del FROB (impacto en cuentas públicas) o directa a los bancos, siendo ésta última, a juicio de los expertos, la mejor opción puesto que permitiría romper el bucle entre riesgo soberano y riesgo financiero.

Por otro lado, desde Renta 4 se plantean si será a través del fondo temporal EFSF o desde el permanente ESM donde parece que gana puntos la primera opción, que sería la más positiva al no tener carácter preferente.

Otro de los aspectos más importantes de este rescate es saber que tendrá que hacer España para poder recibir esta ayuda. En las últimas semanas, desde el Gobierno se ha insistido en que las condiciones serán impuestas a los bancos pero no está claro. Subir el IVA, bajar el sueldo de los funcionarios y elevar la edad de jubilación podrían ser algunas de las exigencias de Bruselas.

La desconfianza hacia España y todas las dudas que rodean este rescate ha elevado a cotas máximas la tensión que se vive en el mercado y ha llevado a la prima cotas récords en 600 puntos básicos.

"Seguimos pensando que Alemania utiliza la prima de riesgo como herramienta para terminar de vertebrar la Eurozona en todos aquellos aspectos del Tratado de la UE que quedaron sin redactar por la resistencia de los estados a ceder soberanía. Alemania aspira a construir una unión política real (incluso con la elección directa de los ciudadanos del Presidente de la CE) y no cederá en otros aspectos que ahora se consideran más urgentes (mutualización de la deuda, etc) sino a medida que vea que va consiguiendo logros en el sentido de la integración política", explican en Bankinter.

Todos estos detalles son clave para que una noticia positiva (conseguir financiación para recapitalizar a las entidades con problemas) se traduzca en una moderación de la prima de riesgo, concluyen los expertos.