COLUMNA

Dinamarca, otro caro refugio

Europeo y con una calificación triple A? Sí. ¿No está en la eurozona? También. ¿Sin financiación externa y con, al menos, unos pocos bancos solventes? ¡Sí! Dinamarca cumple todos los requisitos. Es un refugio seguro. Por desgracia, el pequeño país está atestado estos días y está ordenando a los inversores que aparquen sus activos en el puerto.

Dinamarca está atrayendo a los refugiados del euro. Lo que los inversores están comprando no es un sustituto del euro, pero sí uno del marco alemán. Con una ruptura del euro, Alemania tendría una moneda fuerte y la corona probablemente le haría sombra. Entonces, la corona podría aumentar su valor bruscamente, pero solo en caso de desastre.

Dinamarca debería ser capaz de mantener su moneda tan fuerte como la alemana, porque es como ella, pero mejor. La deuda del Gobierno danés está algo por debajo del 50% del PIB, mucho mejor que el 82% alemán. Como el país germano, Dinamarca cuenta con un saludable superávit de cuenta corriente, por encima del 5% del PIB. Si bien el déficit fiscal danés crecerá por encima del 3% del PIB el próximo año, esa situación debería durar poco.

A diferencia de Grecia, España, Portugal o Italia, Dinamarca no necesita financiación exterior. Eso hace que los extranjeros estén aún más dispuestos a proporcionársela. Estos refugiados se están convirtiendo en un problema para el banco central danés, el DNB, aunque aún no a escala suiza. La corona ha crecido frente al euro en apenas 4 céntimos, menos de un 0,5%. Para prevenir una mayor apreciación el DNB está comprando euros, expandiendo sus reservas extranjeras en un 11% en 2011, haciendo caer los tipos de interés a niveles lamentables. Una venta de bonos a dos años produjo un interés negativo del 0,08%.

Uno no puede perder en el refugio danés. Pero hay que pagar para entrar. Y no ganarás a menos que Alemania se largue del euro.