Con el caso argentino en la mira

España y Gran Bretaña logran que el G-20 se exprese contra el proteccionismo

Argentina fue epicentro de las críticas en la Cumbre del G-20 por las crecientes medidas restrictivas a las importaciones, que ya le valieron una denuncia ante la OMC. Los líderes mundiales atendieron la queja abierta de España y Gran Bretaña por las políticas proteccionistas y acordaron pronunciarse en contra.

Los países del G-20 acordaron extender hasta 2014 su compromiso de no adoptar medidas proteccionistas para el comercio. Sin eludir a ningún país en particular, de manera implícita se pensó en Argentina y otros países sudamericanos que han adoptados medidas restrictivas al comercio exterior. "Estamos profundamente preocupados por los crecientes casos de proteccionismo que están surgiendo en el mundo", afirmaron los líderes en el documento final firmado en Los Cabos, México.

El anfitrión del encuentro y presidente de México, Felipe Calderón, destacó el acuerdo alcanzado aunque reconoció que la discusión fue compleja, con "resistencia" de algunos países y sin lograr la coincidencia plena de todos los miembros. Sin embargo, se impuso el pronunciamiento para "evitar una escalada de medidas proteccionistas que lleve al mundo a una nueva recesión".

El presidente español, Mariano Rajoy, se mostró "satisfecho" con su logro contra el proteccionismo en el comercio mundial y las inversiones. Luego de haberse encontrado por primera vez con la mandataria argentina, Cristina Kirchner, tras la expropiación de YPF y la denuncia de la UE ante la OMC por las trabas a las importaciones, dijo que a su juicio "evitar el proteccionismo es bueno para el crecimiento económico de todos los países".

El texto final del encuentro señala que los países miembros del G-20 están "firmemente comprometidos a abrir el comercio y la inversión, expandir los mercados y resistir el proteccionismo en todas sus formas, lo que son condiciones necesarias para la recuperación sostenible de la economía global, el empleo y el desarrollo".

En el documento se plasma además el compromiso de respetar las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tiene en su análisis una denuncia de la Unión Europea por las trabas a las importaciones en Argentina y otra expresión conjunta en el mismo sentido de unos 40 países, inclusive Estados Unidos.