COLUMNA

Un hombre fuerte para Crédit Agricole

Crédit Agricole podría necesitar ayuda en Grecia. La entidad francesa afrontará un desastre potencial si el país decide dejar la moneda única. Eso ayuda a explicar por qué acaba de reclutar a uno de los principales negociadores de la crisis del euro.

El banco ha perdido 6.000 millones en su filial griega Emporiki desde que la compró en 2006. Su unidad sigue teniendo unos 25.000 millones de euros de exposición crediticia bruta en la economía griega. La mayoría de esos préstamos son financiados localmente, lo que proporciona algo de protección. Aun así, Crédit Agricole afronta un impacto milmillonario. Los accionistas mayoritarios del banco, una federación de entidades regionales francesas, tienen unos bolsillos lo suficientemente profundos para absorber las pérdidas si las cosas van a peor. Pero los inversores privados han visto cómo el valor de sus acciones ha caído en dos tercios en los últimos 18 meses, mientras el banco intenta acabar con su pesadilla helena.

Entra Xavier Musca, que hasta el mes pasado fue el jefe de equipo de Nicolas Sarkozy y el asesor económico principal del presidente Francés. Musca se convertirá en el vicepresidente ejecutivo de Crédit Agricole el mes que viene, a cargo principalmente de las operaciones internacionales con minoristas a nivel internacional. En los últimos tres años Musca era el principal negociador de Francia en la crisis del euro, llegando a acuerdos con Alemania para mantener al euro avanzando a trancas y barrancas.

Su experiencia política será muy útil. Crédit Agricole acaba de llegar a un acuerdo con el banco central griego para que Emporiki tenga acceso a la asistencia urgente de liquidez en el caso de una huida de depósitos. Las autoridades griegas se habían negado previamente al considerar que debía ser financiada por su matriz. Eso ayuda a limitar la exposición de Crédit Agricole, a pesar de que seguiría sufriendo una pérdida de 5.200 millones de euros con una salida griega.

Las habilidades de Musca serán valiosas, a pesar de que no tiene experiencia trabajando en el sector privado. Después de la tarea en Grecia, Musca tendrá que prestar atención a las actividades del banco en Italia y España. Su misión no será a corto plazo.

Por Pierre Briançon