Los intereses, y posiblemente las inyecciones de capital a los bancos, se considerarán gasto

Bruselas recuerda que el rescate afectará tanto a la deuda como al déficit

La oficina estadística de la Comisión Europea, Eurostat, ha lanzado esta tarde un comunicado en el que destaca que el rescate a la banca española elevará tanto la deuda como el déficit público de España. Desde Bruselas explican que el déficit se verá engrosado por los intereses del préstamo europeo, y también, posiblemente, por las inyecciones de capital desde el Frob a los bancos.

La oficina estadística de la Comisión Europea separa la operación aprobada el sábado, que puede llegar a los 100.000 millones de euros, en dos partes diferenciadas: el préstamo de la UE al Estado español, y la recapitalización de los bancos.

Su análisis parte de una premisa que no genera disputa: "según la información disponible, esa operación se canalizará a través del Frob, lo que, estadísticamente, se clasifica como sector público". A partir de ahí, Eurostat, la agencia oficial de supervisión de la contabilidad de los países miembros de la Unión Europea a efectos de las posibles sanciones, empieza a deshacer equívocos.

"El préstamo tomado por el Gobierno español elevará directamente la deuda pública", señala. "Además habrá un impacto directo en el déficit por la vía de los intereses del préstamo". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, negó en su comparecencia del domingo que los intereses del préstamo europeo vayan a computar en el déficit, una posibilidad que admitió un día antes el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Pero la parte más preocupante del comunicado se refiere a la recapitalización. Eurostat señala que es demasiado pronto para conocer su impacto sobre el sector bancario, aunque "según la información disponible, tomará la forma de inyecciones de capital". Eso significaría que los bancos rescatados no abonarían ningún tipo de interés al Estado, que pasaría a ser accionista de los mismos vía nacionalización.

La alternativa serían los préstamos convertibles en acciones (conocidos como cocos en la jerga financiera), aunque Bruselas parece no dar peso a esta posibilidad. En el caso de Bankia, la primera inyección pública, por valor de 4.600 millones de euros, se hizo por esa vía, aunque el mes pasado se convirtieron esos cocos en acciones para consumar la nacionalización, de modo que el Estado no percibió los intereses pactados.

Eurostat explica que la inyección de capital se considerará como una transacción financiera, sin impacto en el déficit público, si el Gobierno actúa como un inversor privado en busca de retornos de mercado. En cambio, alertan desde Bruselas, la inyección de capital se considera gasto público (y afecta, por tanto, al déficit) "cuando se utiliza de facto para cubrir las pérdidas de un banco", una casuística que encaja con la petición de ayuda comunitaria por parte del Gobierno español. Ni Rajoy, ni Guindos ni ningún otro miembro del Gobierno ha contemplado públicamente esta inquietante posibilidad.

La nota concluye explicando que Eurostat analizará "caso por caso" las recapitalizaciones que se realicen tan pronto como se conozcan sus detalles.

Eurostat aclara la terminología: "Paquete de rescate bancario"

La nota difundida esta tarde por la oficina estadística europea deja clara la visión de Bruselas respecto a la operación aprobada el sábado pasado: Eurostat califica la misma de "paquete de rescate de la banca española".

El Gobierno ha presentado estos días la operación como un "préstamo en condiciones preferenciales", para eludir el estigma del término rescate. Bruselas deja claro que sí ha existido dicho rescate, aunque el adjetivo "bancario" separa su naturaleza de los préstamos masivo realizados a Grecia, Portugal e Irlanda.