El Colegio de Arquitectos organiza rutas para destapar grandes tesoros

Madrid,una ciudad rica en arquitectura

El patrimonio monumental de Madrid es muy rico, pero bastante desconocido. Para poner en valor el legado arquitectónico de la capital, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) ha ideado unas rutas que recorren sus tres principales ejes vertebradores: el paseo del Arte, el eje Castellana-Serrano y Alcalá-Gran Vía. Los itinerarios, que partirán los sábados desde Moncloa, estarán guiados por arquitectos colegiados, que comentarán los pormenores técnicos y estéticos de cada edificio (más información en el sitio web www.pasearmadrid.com).

La selección de monumentos incluye joyas arquitectónicas conociy otras menos reseñadas. Así, en el caso del paseo del Arte, el camino arranca en la imponente estructura de hierro forjado de la Estación de Atocha, que domina la glorieta del mismo nombre. De ahí se toma la ronda de Atocha para visitar la ampliación del Museo Reina Sofía, de Jean Nouvell. A continuación, empieza el recorrido por el paseo del Prado, con parada en el Ministerio de Sanidad y Consumo; la ampliación del Museo del Prado, de Rafael Moneo; el CaixaForum Madrid, de Herzog y de Meuron, y la ampliación del Thyssen-Bornemisza, también de Moneo. La Biblioteca Nacional y el espectacular Palacio del Ayuntamiento son también paradas bligadas.

La ruta por el eje Castellana-Serrano, por su parte, comienza con el centenario Edificio ABC, hoy un centro comercial. El resto del paseo está dedicado a la arquitectura del corazón financiero de la ciudad: del edificio Castelar al Bankinter, el BBVA o el Allianz, pasando por las Cuatro Torres Business Area, la Torre Picasso o Puerta de Europa.

Pero el más espectacular, por la singularidad de las edificaciones y los detalles con que fueron adornadas, es el trayecto Alcalá-Gran Vía. "Todos los edificios de ese tramo fueron rompedores en su momento", apunta José Antonio Granero, decano del COAM. Arrancando desde Cibeles, el recorrido empieza con el Banco de España, el Instituto Cervantes y el Círculo de Bellas Artes. A continuación, el Edificio Metrópolis, que da la bienvenida a la monumental Gran Vía, levantada a principios del siglo XX y para lo que hizo falta arrasar un barrio entero. El Edificio Grassy, la Casa Dos Portugueses y el Círculo de la Unión Mercantil e Industrial son nombres poco conocidos pero igualmente espectaculares. Hasta llegar al Edificio España, al final de la calle, todos los inmuebles son dignos de ver, destacando el Capitol, cuyo luminoso de Schweppes es todo un icono de Madrid.

Tres recorridos que evitan la parte más turística (Plaza Mayor, Palacio Real, Puerta del Sol...) y que interesarán tanto a madrileños como a visitantes.

Madrid tiene la ventaja, en su opinión, de ser muy propicia a las relaciones. "Tenemos que trabajar en habilitar y diseñar mejores terrazas. Y tarde o temprano habrá que empezar a trabajar en la dinamización de los tejados", exclama.

Ese es uno de los grandes desafíos que le quedan a Madrid: contar con áticos transitables, en vez de los trasteros que pueblan la corona de muchos edificios. "A ver cómo le cuentas a un parisino, acostumbrado a 11 meses de lluvia al mes, que en la soleada Madrid escasean los buenos áticos", indica el decano.

El desafío de descubrir tejados

"En las esquinas, punto de encuentro de la gente, y en las interacciones de la gente en las calles es donde reside la auténtica riqueza urbanística". Así lo cree José Antonio Granero, decano del Colegio de Arquitectos (COAM), institución que precisamente acaba de abrir una vistosa sede en la calle de Hortaleza, en el espacio que antes ocupaban las Escuelas Pías.

Granero, que estrenó cargo hace dos semanas, es un firme partidario de consagrar los espacios urbanos a la gente. "Washington, por ejemplo, no favorece el encuentro de las personas, por lo que cuesta equipararla con ciudades más vivas".