Leopoldo González-Echenique

Un técnico en el Pirulí

Es un gestor, no un hombre de partido. El Gobierno ha optado por este abogado del Estado, con experiencia financiera y vocación de servicio público, para presidir RTVE.

Leopoldo González-Echenique
Leopoldo González-Echenique

Su nombramiento ha sido una sorpresa. Quince minutos antes de que venciera el plazo, el Partido Popular presentaba este lunes en el registro del Congreso su candidato para presidir el consejo de administración de Radiotelevisión Española. Leopoldo González-Echenique no figuraba en las quinielas. El Gobierno ha primado el perfil de gestor para poner orden en las cuentas de la corporación, que cerró 2011 con un superávit de 29,5 millones (tiene pérdidas de explotación que compensa con tasas del sector privado y una subvención pública de 547,6 millones el último ejercicio). A sus 42 años, este abogado del Estado que prefiere gestionar a centrarse exclusivamente en las leyes, abandona el lucrativo sector privado -en este momento es secretario general de NH Hoteles- para poner de nuevo a prueba su vocación de servicio público.

Alimentó el gusanillo trabajando con Josep Piqué en el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Entre octubre de 2002 y julio de 2003, como director general para el Desarrollo de Ciencia y Tecnología, Leopoldo González-Echenique participó en la comisión Soto, el grupo de expertos que preparó el documento en el que se apoyó el Gobierno de Aznar para impulsar la sociedad de la información -en aquellos años, España se situaba en el puesto número 20 de las estadísticas de desarrollo tecnológico-. Fue una experiencia corta pero intensa. Sus amigos no dudan que fue el trabajo que más le gustó, el que le marcó. Se sintió cómodo al lado de Josep Piqué -el político al que más admira, relatan personas de su entorno-, y de Carlos López Bravo, entonces secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, con el que guarda una estrecha amistad.

El ministerio trabajaba ya en la implantación de la televisión digital y González-Echenique apostaba por la innovación de contenidos, la interactividad y la convergencia tecnológica como factores clave del futuro mapa audiovisual. Se familiarizó con el medio audiovisual, aunque ha sido su experiencia en recursos humanos (NH Hoteles) y financiera (Barclays) que le han hecho acreedor del nuevo cargo.

Leopoldo González-Echenique dejó la Administración -al tiempo que Josep Piqué, llamado a liderar el PP en Cataluña- para incorporarse a Barclays y ampliar su experiencia en el campo financiero. Fichó como secretario general de la entidad y a partir del verano de 2005 sumó la presidencia de la gestora de fondos, una de las líderes del sector, que acababa de cerrar un ejercicio excepcional con un crecimiento del patrimonio del 22%. Su estrella iba en ascenso, hasta el punto de que su nombre sonó como sustituto del consejero delegado, Jacobo González Robatto, cuando este dejó el banco británico en 2007. Un año después, González-Echenique salió de Barclays y se incorporó a NH Hoteles, con responsabilidad sobre las áreas de comunicación, relaciones institucionales y responsabilidad social corporativa.

Pero es la vertiente jurídica la que se impone en su trayectoria. Lo que más se ha destacado del nuevo hombre fuerte de la televisión pública es su pertenencia al Cuerpo de Abogados del Estado, concretamente a la promoción de 1996, la misma de Jaime Pérez Renovales, subsecretario del Ministerio de Presidencia, y Miguel Temboury, subsecretario del Ministerio de Economía y Competencia, a los que le une una estrecha amistad -en su boda, firmaron como testigos de su mujer, Mónica López-Monís, en la actualidad secretaria general de Banesto-.

Los medios recuerdan estos días la creciente influencia en el Gobierno de esta promoción, a la que también pertenece Iván Rosa, marido de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. El próximo presidente de la Corporación RTVE es un hombre afín al PP. Aunque no está afiliado, "es un técnico, no un político", precisan sus conocidos.

Su entorno es jurídico. El abuelo era también abogado del Estado y el padre lideraba un importante despacho en Madrid. Alumno del Colegio del Pilar, de Madrid, sus conocidos le describen como "muy brillante", que "no empollón". Se licenció en Derecho y Ciencias Económicas en Icade y aprobó la oposición de abogado del Estado, considerada una de las más duras de los cuerpos de la Administración, en tres años.

La pareja de abogados del Estado González-Echenique/López-Monís comenzó su destino profesional en Barcelona, una abogacía ideal para parejas por el alto número habitual de plazas vacantes. Ellos fueron de los pioneros, según relataba la revista de la Asociación de Abogados del Estado en su número especial del 125 aniversario.

Estuvo en los Ministerios del Interior y Economía y Hacienda y trabajó en los servicios jurídicos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), hasta que en el año 2000 González-Echenique fue nombrado director del gabinete técnico del subsecretario de Economía, entrando en el equipo de asesores del entonces vicepresidente económico, Rodrigo Rato, cuyo gabinete dirigía Pérez Renovales.

Su carácter extrovertido y simpático ha sido de ayuda en su faceta de docente. Ha sido profesor de Derecho Comunitario en Comillas y en la actualidad dirige un programa de asesoría jurídica de la empresa en la Escuela de Derecho del Instituto de Empresa.

Padre de cuatro hijos varones, González-Echenique cuida a sus amigos y disfruta haciendo deporte, especialmente le gusta jugar al golf.

La gran pregunta es qué va a hacer este abogado del Estado con la televisión pública. æpermil;l es consciente de que cambia la poca exposición pública que disfrutaba en los servicios jurídicos de la empresa privada por el gran escaparate audiovisual. En menos de dos semanas empezará a ofrecer respuestas.