Desde 2008 la recogida ha caído un 36% y se han perdido 200 millones

El reciclaje de residuos peligrosos se desploma por los robos y la crisis

La caída de la producción industrial tiene una complicada derivada medioambiental. Teóricamente, a menor actividad, menor producción de residuos peligrosos. Según el índice de producción industrial (IPI) publicado por el Instituto Nacional de Estadística en abril de 2012, esta actividad cayó un 3% en el último año por culpa de la crisis económica que golpea a todos los sectores. Por su parte, Asegre, asociación que unifica a las empresas gestoras de este tipo de residuos, estima que su tratamiento ha caído un 14,39% en 2011, casi cinco veces más, y ha producido pérdidas económicas de 22 millones de euros.

Desde 2008, cuando se alcanzó el máximo nivel de recogida, se ha acumulado un descenso del conjunto de la actividad del 36,15%, con pérdidas en el volumen de negocio de más de 200 millones de euros en total. "Tenemos una capacidad de tratamiento de residuos de cinco millones de toneladas", explica Luis Palomino, secretario general de Asegre. Sin embargo, "estamos tratan do entre dos y tres millones de toneladas al año. Las plantas están infrautilizadas", afirma.

El secretario general asegura que las pérdidas seguirán profundizándose. "Con la crisis y los recortes se produce un cambio en las prioridades de las Administraciones públicas. Las actividades de protección del medio ambiente han pasado de encabezar la lista a estar entre las 10 primeras, pero en los últimos puestos. Y si no hay presión, no se tienen los mismos resultados", detalla.

La asociación destaca que en España "existe una disparidad legislativa grande entre comunidades autónomas". "Las leyes medioambientales son de competencia autonómica, lo que provoca graves disparidades entre regiones", cuenta Palomino. "La falta de una política común en materia de residuos para todo el país" provoca una "diferenciación en los estándares medioambientales exigibles y diferencias en los costes y los impuestos que las gestoras deben pagar según el lugar donde estén localizadas", reflejan desde Asegre.

Palomino no esconde que hay muchos residuos que se producen pero no llegan a gestionarse. Esto se debe al crecimiento y desarrollo de "un sector paralelo ilegal de mafias y bandas organizadas" que, al calor de la subida de precios de las materias primas y ante la "pasividad de algunas Administraciones y la falta de control", entran en los puntos limpios y "expolian los contenedores, saboteando los residuos y dejándolos sin posibilidad de ser reciclados", afirma el secretario. Este descenso del control ha favorecido, además, que "empresas autorizadas para la gestión de residuos urbanos estén tratando desechos peligrosos sin permiso", denuncian, con el consiguiente riesgo para la salud y el medio ambiente.

La cifra

30% es la cantidad de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que no se reciclan sino que se exportan ilegalmente, según Asegre.

Ya no se descontaminan los suelos de las fábricas

La actividad que más ha descendido en estos cuatro años de crisis es la relacionada con la descontaminación de suelos, alrededor de un 77% desde las tasas de 2008. "Hace 20 años, los residuos peligrosos no se trataban. Se vertían en los solares cercanos a las fábricas. La regulación obligó a limpiar los suelos, pero con el auge de la construcción se han cambiado calificaciones de terrenos industriales a urbanizables y eso ha provocado la necesidad de limpiarlos. Con la caída de la actividad inmobiliaria, ya no hay tanta necesidad y tampoco se ve prioritario descontaminar los suelos de las propias fábricas", detalla el secretario general de Asegre.

Luis Palomino destaca la importancia de esta actividad porque los "residuos y metales vertidos en el terreno pueden ir al agua y generar un serio riesgo".