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Contante & Sonante

Cambio en el modus operandi de los inspectores del Banco de España

Este mes parece que va a ser decisivo para el sector financiero español. Y eso esperan hasta las propias entidades, hartas de escuchar desde hace tiempo lo de que este va a ser el mes definitivo. La banca, no obstante, tendrá otra cita importante en septiembre: la confirmación de sus necesidades de provisiones vinculadas al ladrillo. De momento, el viernes el Consejo de Ministros nombrará al nuevo gobernador del Banco de España. Su designación supondrá un cambio radical en la institución supervisora. Habrá también un nuevo subgobernador que se encargará del día a día de la institución y, por supuesto, su principal misión será velar por la salud de la banca doméstica.

De momento, el Gobierno y el PSOE mantienen contactos contra reloj para llegar a un consenso para nombrar a los dos máximos responsables. Las presiones de los mercados y de la UE sobre la economía española propician la necesidad de un pacto sobre varios aspectos de la agenda económica y social española, coinciden varias fuentes financieras. Las caras que se sentarán en los nobles sillones del Banco de España parece que serán viejos conocidos de la casa. Además, sus vinculaciones políticas no deberán ser objeto de debate en el seno del Gobierno ni de la oposición. El perfil tanto del gobernador como del subgobernador será de tecnócratas.

Estos cambios desencadenarán otras modificaciones en el Banco de España, no solo de personas sino también de estructura supervisora y de modus operandi. El objetivo es recuperar el prestigio de la institución y devolver la credibilidad en la salud del sistema financiero español, explican fuentes cercanas a la institución.

En la actualidad, en el Banco de España trabajan 430 personas, de las que 240 son inspectores, 14 son titulados, 41 son auditores informáticos, 48 técnicos, 42 administrativos y 45 son directores, según la memoria de la institución.

Varias fuentes aseguran que una vez que entre el nuevo equipo al organismo supervisor el número de inspectores se reducirá, entre otras razones, porque hay muchas menos entidades financieras.

Pero lo que si sucederá, según las mismas fuentes, es que cambiará la forma de inspeccionar de estos técnicos. Las modificaciones, de hecho, ya han comenzado hace pocos meses.

"Ahora hay más inspectores por entidad. Hay más inspecciones in situ. Además, se han iniciado las inspecciones trasversales", coinciden en su explicación dos directivos financieros.

Pero la entrada de un nuevo gobernador y de un nuevo subgobernador también llevará consigo movimientos en las direcciones generales del Banco de España. "Lo lógico es que la dirección general de supervisión sufra los primeros cambios", explica otra fuente de la institución.

La pretensión es fortalecer esta dirección para devolver el prestigio al organismo, cuya actuación estará especialmente vigilada.

Al margen de los cambios que se van a producir en el Banco de España, pero vinculado al esperado consenso entre Gobierno y PSOE, el Partido Socialista decidió el jueves abstenerse en el Congreso de los Diputados en la votación del segundo decreto de la reforma financieras (inicialmente iba a votar en contra). Esta norma ahora se tramitará como un proyecto de ley, lo que permitirá al PSOE, como a otros partidos, introducir enmiendas. Una de ellas será la de ampliar el plazo de tres años establecido ahora para que el Estado permanezca en el capital de una entidad nacionalizada como Bankia.

"La idea es que el plazo sea mucho más amplio para que el FROB no se vea forzado a malvender al vencer los tres años establecidos ahora", explica una fuente socialista. También introducirán una enmienda para garantizar la recuperación del capital en los rescates bancarios.

El sector también espera que el PP introduzca algunos cambios en este segundo decreto por el que las entidades financieras deben provisionar el créditos sano vinculado al ladrillo, en total 28.000 millones de euros.

Un cambio que Economía realizará y ya ha comentado al sector será el de impedir que la banca clasifique como subestándar (crédito que aún está al corriente de pago, pero tiene peligro de entrar en mora en un futuro) su crédito sano vinculado al ladrillo y cuya provisión ha subido al 30% de media.

Según está ahora redactada la norma, y según los cálculos realizados por todas las entidades, si se clasifican estos créditos como subestándar el sector se puede ahorrar hasta el 40% de las provisiones. Es decir, se produce el efecto contrario al espíritu del decreto, bajar las dotaciones en vez de subirlas.

"Es una de las principales anécdotas de la redacción de esta norma, pero no es la única", señala un banquero. Otro homólogo suyo recuerda que la laguna que aparece en el real decreto fue comunicada por la propia banca a Economía, "y ahora lo va a corregir", añade.

Ah, y mientras los bancos asociados a la AEB (es decir, que no proceden de la transformación de una caja) están intentado hacer lo que sea, sobre todo sacar plusvalías de donde puedan, para evitar pedir ayudas públicas tras las auditorías que realizará a final de mes Oliver Wylam y Ronald Berger. La consigna es la misma desde que estalló la crisis hace cuatro años. "No hay que pedir dinero al FROB o al FGD". Hay que ver si lo consiguen, señala un analista.

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