El Gobierno sopesa una capitalización por tramos para rebajar el coste

Las cuatro fórmulas de Rajoy para el rescate de Bankia

Sanear el sector financiero apremia, pero la escasez de recursos públicos y las dificultades para obtenerlos en el mercado con la prima de riesgo en niveles récord hacen que el Gobierno aún no haya concretado la fórmula que utilizará para recapitalizar Bankia, pese a las presiones para un rápido saneamiento del sector.

Una bandera española ondea fuera de la sede de Bankia.
Una bandera española ondea fuera de la sede de Bankia.

A día de hoy, el Ejecutivo asegura que baraja varias posibilidades e insiste en negar la petición de ayuda al fondo de rescate, si bien coquetea con la idea de una inyección directa de fondos europeos a los bancos, sin pasar por el Gobierno. Y una nueva opción sobre la mesa, que evitaría el temido rescate, es la de una recapitalización por tramos de la entidad para cubrir primero las necesidades más apremiantes e ir completando la llegada de fondos en los próximos meses, mientras se despeja el camino europeo hacia un uso directo y restringido a la banca del fondo europeo.

La inyección de los 19.000 millones de euros de golpe a través de emisión de deuda es cada vez más difícil, lo que deja entrever la esperanza del Ejecutivo de que remita la tensión actual de los mercados y se abarate la financiación. El Gobierno afirma que su prioridad es colocar deuda en el mercado, bien a través del FROB o del Tesoro, mientras que la vía más polémica es la de inyectar deuda pública directamente en Bankia para evitar el paso por los mercados.

Inyección parcial

Una capitalización por tramos para Bankia es el nuevo recurso que sopesa el Gobierno para afrontar el rescate a la entidad a corto plazo. Bankia requiere 19.000 millones pero el FROB apenas cuenta con una liquidez de 5.300 millones a día de hoy para afrontar la factura. El encarecimiento de los costes de financiación convierte la búsqueda de fondos en el mercado en una tarea titánica y, para limitar el impacto de unos tipos de interés desorbitados o el posible fracaso de próximas emisiones, el Gobierno estudia realizar inyecciones de liquidez escalonadas para ir cubriendo las necesidades que deba ir afrontando la entidad. De entrada, Bankia necesita 7.000 millones para cumplir con las nuevas exigencias de provisiones de los dos reales decretos.

Emitir deuda

El Gobierno ha repetido en los últimos días que su prioridad para obtener los fondos con los que capitalizar la banca española es emitir deuda en el mercado. Hasta ahora, para financiar los rescates de entidades, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) colocaba deuda en el mercado entre los inversores y utilizaba la liquidez obtenida para los saneamientos. El objetivo sería utilizar esta fórmula para captar financiación, bien a través del Tesoro o bien a través del FROB. El problema es que las tensiones del mercado y la aversión al riesgo España que hay en este momento convierten esta opción en una vía excesivamente cara para la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Inyectar deuda

Inyectar deuda pública (bien del FROB o del Tesoro) en Bankia de forma directa para evitar pasar por el mercado es otra opción que baraja el Gobierno. El decreto de la segunda reforma financiera contempla esta posibilidad, que al mismo tiempo es la que acarrea más interrogantes, pues al final cargaría de deuda soberana al banco en un momento en el que pierde valor. Al mismo tiempo, involucra al BCE, lo que requeriría de su aprobación, ya que la verdadera inyección de recursos vendría de ofrecer la deuda soberana como colateral a la institución con sede en Fráncfort, y de momento tanto el Gobierno como la institución niegan haber comentado la opción.

Dinero europeo

La disposición de Bruselas a debatir que el fondo de rescate europeo pueda inyectar capital de forma directa en las entidades que lo necesitan es otra opción para recapitalizar el sector financiero y es la que despierta más credibilidad en el mercado. De momento, requeriría un cambio en los estatutos que rigen el mecanismo puesto que por ahora contemplan ayudas a los Estados, no a los bancos, lo que implicaría condiciones más duras para el país que recibe los fondos, algo que el Gobierno quiere evitar.

El BCE se desmarca del plan de capitalización

El BCE asegura que no ha sido consultado por el Gobierno sobre Bankia. El presidente Mariano Rajoy ya avanzó el lunes que no se ha debatido este punto con el BCE y que el mecanismo para capitalizar la entidad está por concretarse. Pero ante las informaciones que apuntan a que el BCE recela de los planes del Gobierno español, la institución manifestó ayer en un comunicado que "el BCE no ha sido consultado todavía y no ha expresado una posición sobre los planes de las autoridades españolas para recapitalizar un banco español importante". Es decir, que no se pronuncia sobre lo que aún no se le ha comunicado, un mensaje claro si no fuera porque en un comunicado anterior añadía una frase que daba argumentos para pensar en sus reticencias. "Hay que recordar que los fondos necesarios para asegurar que los bancos cumplen con los requisitos de capital no pueden ser suministrados por el Eurosistema". Eso sí, al mismo tiempo asegura que está listo "para asesorar sobre los planes".