Lo deja a dos pasos del bono basura

S&P rebaja el rating a Telefónica hasta BBB

Standard & Poor's ha decidido hoy rebajar las calificaciones de Telefónica hasta BBB, dos grados por encima del llamado bono basura, debido a las presiones que sufre la operadora en su mercado doméstico. Y no solo eso, la agencia advierte de nuevas rebajas a lo largo de este año y el que viene si el ratio deuda y Ebitda no fuera satisfactorio o si el negocio prosiguiese deteriorándose a una velocidad inaceptable para ella.

César Alierta, presidente de Telefónica
César Alierta, presidente de Telefónica

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's estima que la caída del Ebitda en el primer trimestre ha sido mayor de lo esperado, según la comunicación de resultados de la compañía el pasado 11 de mayo, y añade como circunstancia agravante los altos dividendos que paga la operadora. No en vano, sobre el negocio de Telefónica pesan"intensas presiones en el mercado doméstico", lo que lleva a que sus parámetros de crédito sean cada vez más débiles. Y aun hay más. A todo lo anterior se le debe sumar las dificultades derivadas de la crisis soberana de España, según la nota emitida hoy. "Estamos particularmente preocupados", estima en ella S&P, "por la de la caída de los ingresos domésticos, con la facturación por servicios móviles cayendo un 16% antes de impactos regulatorios, en un duro escenario doméstico, con un alto desempleo, un comportamiento desfavorable de los consumidores y una dura competencia". Hay una parte buena sobre Telefónica, en opinión de S&P. Su negocio sigue siendo "robusto gracias a su diversificación geográfica".

Esta diversificación, no obstante, no evita que la perspectiva asignada sea negativa, lo que podría conducir a una nueva rebaja "en 2012 o 2013". Esta amenaza se consumaría si la liquidez empeorase a un nivel "inferior al adecuado" según los criterios de la agencia, o si se desarrollara un escenario más duro que el previsto que provocase una caída algo inferior al 10% en el Ebitda del conjunto del ejercicio, así como si la ratio de deuda en relación al Ebitda superase las 3,3 veces.

La agencia, por el contrario, se plantearía revisar al alza la perspectiva si el Ebitda cayese menos del 5% en el conjunto del ejercicio y presentase "buenas perspectivas de estabilización", si el apalancamiento se estabilizase en el entorno de las tres veces el beneficio de explotación y si el grupo "fortaleciese considerablemente su posición de liquidez."

Precisamente, respecto del flujo de caja, la agencia no duda en expresar sus reticencias: "Seguimos considerando adecuada la liquidez de Telefónica después de su actividad de refinanciación", explica, "pero pensamos que sus pesados vencimientos anuales, combinados con nuestras previsiones de una modesta generación de efectivo tras pagar los dividendos suponen una amenaza a su calidad crediticia en las actuales circunstancias de capital y de la banca". Asimismo, S&P ha rebajado en la misma proporción la calificación de las filiales de la compañía presidida por César Alierta: Telefónica Czech Republic, Telefónica Moviles Chile, y Telefónica Chile.

La última rebaja de calificación se produjo en agosto de 2011. En aquel entonces, la agencia argumentaba algo muy parecido a lo expuesto hoy: una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento de Telefónica por los retos a los que se enfrenta en el mercado español a causa del incremento de la competencia y su impacto en las cuentas, además la agresiva política de dividendos y de los riesgos regulatorios en diversos mercados latinoamericanos.