Rechaza que tenga impacto para el contribuyente

El coste público de la nueva provisión para la banca será inferior a 15.000 millones

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha estimado que el coste del saneamiento financiero que deberá asumir el Estado será inferior a 15.000 millones de euros, la cuantía de la primera ronda de ayudas concedidas a la banca por el Ejecutivo anterior.

Guindos ha apuntado que el FROB aportará nuevas ayudas pero en su gran mayoría en forma de préstamos, y ha insistido en que el capital que se aporte a la banca se recuperará.

"Esto no cuesta dinero a los contribuyentes españoles", ha asegurado Guindos en rueda de prensa, apenas dos días después de que se confirmara la nacionalización de Bankia, la cuarta entidad financiera del país, con una aportación de capital por 4.500 millones de euros, fruto de convertir ayudas concedidas en 2010 en forma de participaciones preferentes en acciones con las que garantizar la solvencia.

El Ministro de Economía ha reconocido que la nueva exigencia de provisiones para el crédito al sector inmobiliario sano, cifrada en 30.000 millones de euros, generará carencias de capital para algunas entidades, incapaces de asumir el nuevo requerimiento por sí solas. En tal caso, el FROB intervendrá en su ayuda con acciones y con bonos contingentes convertibles, conocidos como cocos, la fórmula a la que el Gobierno prevé dar prioridad. Guindos ha avanzado que el coste global será inferior a 15.000 millones de euros, la cuantía a la que ascendió la primera ronda de ayudas públicas concedidas a la banca, en 2010, conocido como FROB 1. Entonces, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) suscribió participaciones preferentes emitidas por las entidades en dificultades, a un interés inicial del 7,75%, y que en el caso de Bankia han tenido que convertirse en capital, dando lugar a su nacionalización.

Los cocos con los que se canalizará la nueva ayuda pública tendrán un interés que rondará el 10%, que el Estado deberá reembolsar en un plazo de 5 años, una operación que Guindos asegura incluso será "rentable" para el Gobierno.