Afecta también al consumo de otros productos

Argentina se queda sin jamón ibérico por las nuevas restricciones comerciales

Las restricciones comerciales impuestas por el Gobierno argentino han llegado a la gastronomía y han alcanzado a uno de los platos preferidos por los amantes del buen comer: los jamones españoles e italianos.

La venta de jamones, en crisis.
La venta de jamones, en crisis.

Los codiciados jamones importados, que en Argentina se venden en tiendas gourmet y restaurantes exclusivos, figuran en la lista de producto de carne de cerdo afectados por restricciones a la importación elaborada por la Secretaría de Comercio, según el diario La Nación.

Las autoridades argentinas no han querido confirmar o desmentir a Efe esa información. El jamón serrano se vende en la capital argentina a precios que rondan los 40 pesos (unos 7 euros) por 100 gramos.

Según cifras oficiales, el pasado año Argentina importó de España 274 toneladas de jamón por valor de 1,7 millones de euros, y 241 toneladas de ese producto de Italia.

La política argentina de restricción de importaciones, que ha generado protestas entre sus vecinos de Mercosur (integrado además por Brasil, Uruguay y Paraguay) y entre sus socios comerciales, pretende proteger la producción interna e impulsar el consumo de productos nacionales.

Las restricciones afectan a todos los sectores, desde repuestos de automóvil hasta juguetes, ropa, calzado, productos para bebés e incluso medicinas.

Por su parte, el sindicato catalán agrario Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) ha denunciado hoy que el conflicto entre España y Argentina está perjudicando a los productores de carne locales, dado que el sector sobrevive en parte gracias a la exportación debido a la caía del consumo interno.