Cae un 3,77% en la semana

El Ibex sucumbe al pesimismo europeo y a Wall Street

El Ibex lo ha intentado con todas sus fuerzas. Se ha distanciado del lastre europeo y ha rozado el 2% de subida, pero el pesimismo continental ha sido demasiado, sobre todo cuando se ha sumado Wall Street, y ha conseguido evaporar las ganancias. Cierra la semana con una caída del 3,77% tras subir hoy un 0,35%.

Inversores frente a un panel en la Bolsa de Madrid
Inversores frente a un panel en la Bolsa de Madrid

El Ibex lleva una carrera anual que deja claro qué Bolsa es en Europa el verdadero lastre. Pero incluso cuando intenta remontar un ejercicio que muchos quieren enterrar en el olvido, todo se pone en su contra.

La Bolsa ha amanecido esta jornada con ganas de despegarse de los mínimos, de esa condena que le lleva a probar una y otra vez el soporte que, de ser perforado, llevaría al Ibex a niveles de 2003. Hasta ha llegado a rozar el 2% de subida. Pero una Europa deprimida, desconcertada por los indicadores que muestran que el ritmo se está frenando en todos los países (incluida la todopoderosa Alemania), unida a datos peores de lo previsto en Estados Unidos, lo han puesto demasiado difícil y han frenado las alzas hasta el punto de convertirlas en casi nada (y hasta en pérdidas en algunos momentos) a poco del cierre.

Y eso que el sector financiero ha puesto todo de su parte. Parece que le ha sentado bien la inminencia de una respuesta a sus problemas, que el Gobierno está ultimando después de las presiones del FMI y del Banco Central Europeo para culminar de una vez su saneamiento. La creación de bancos malos (o el eufemismo equivalente con que quiera bautizarlos el Ejecutivo) será cuestión de semanas, ha dicho el ministro de Economía, Luis de Guindos, lo que ha dado fuerzas a los principales representantes del sector en el Ibex.

IBEX 35 9.163,40 0,54%

No ha sido suficiente. El Santander subía en Bolsa, al igual que el BBVA, Bankinter o Popular, pero no solo de banca vive la Bolsa, que se ha visto arrastrada por el pesimismo reinante en Europa. Las fuerzas han durado bastante y hasta mediodía han dominando las subidas en el Ibex. Luego las alzas se han ido debilitando, hasta quedarse casi en nada, sobre todo cuando Wall Street se ha unido al funeral.

El Ibex ha cerrado la semana con una pérdida del 3,77% (hoy ha repuntado un 0,35%). Claro que el camino hacia abajo ha sido imparable y ahora el Ibex ronda los 6.850 puntos (ha despedido la semana en 6.876 puntos), una cifra que está peligrosamente cerca de los 6.817 puntos que marcan el mínimo de marzo de 2009 y que, una vez perdidos, llevarían al índice directamente a 2003.

Por valores, Sacyr, Acerinox y OHL se llevan lo peor de la semana, con caídas de entre el 9% y el 10%. La banca pierde en el acumulado, aunque no llega a desangrarse, mientras que solo sube en las cuatro jornadas hábiles un valor: Grifols.

La prima también se resiente

Junto con las ganancias bursátiles, también se ha evaporado el buen comportamiento de la prima de riesgos, que por momentos ha querido volver a los 400 puntos de diferencial con el bono alemán a diez años. Todo ha quedado en un espejismo: es verdad que el riesgo-país está hoy un poco mejor que ayer, pero la diferencia es mínima y los 415 puntos siguen siendo la referencia.

Por supuesto, nada ha ayudado a la mejora de la prima la decisión del fondo soberano de Noruega, uno de los mayores inversores del mundo gracias a los fondos del petróleo, de vender gran parte de sus posesiones en deuda soberana de la periferia del euro, lo que indica que no espera nada bueno de ellas. Según una comunicación del fondo, ha vendido todas sus participaciones en bonos de Portugal e Irlanda y ha reducido sus inversiones en deuda de países como Italia y España.