Standard & Poor's sube el rating del país

Grecia: cuando ser extremadamente especulativo es una buena noticia

Al fin una buena noticia para Grecia. La agencia de rating S&P considera que invertir en deuda del país es algo "extremadamente especulativo", pero eso supone que ha mejorado su calificación y que ya no está en bancarrota selectiva.

Sede del Banco Nacional de Grecia en Atenas.
Sede del Banco Nacional de Grecia en Atenas.

No por estar previsto supone un alivio menor. Por fin, después de un camino de descenso constante hacia los infiernos de la solvencia, una agencia de rating ha mejorado la calificación de Grecia. Es cierto que la subida es hasta CCC, un grado muy alejado de la consideración de inversión, que define como "extremadamente especulativo" al activo que certifica, pero que es netamente mejor que la bancarrota o impago selectivo en la que el país estaba hasta ahora.

Ha sido Standard & Poor's la que ha mejorado la nota del país heleno. Y lo ha hecho como resultado de la reestructuración de la deuda que ha llevado a cabo la nación y que acaba de concluir. Una buena noticia de cara a las elecciones de este domingo.

De todas formas, los comentarios de S&P no son muy halagüeños, aunque tampoco la calificación con la que se ha quedado Grecia da para mucho más. "El rating CCC refleja la reducción de la deuda por la reestructuración, la rebaja en el coste de servicio de ese endeudamiento y el alargamiento del plazo de vencimiento del pasivo", dice la agencia. Eso sí, el país se enfrenta a incertidumbres económicas (la previsión de caída del PIB para este año que hace S&P es del 5%), a una debilidad del consenso político que pone en riesgo la puesta en marcha de reformas profundas, a un déficit externo abismal y a una dependencia de los bancos nacionales con el BCE absoluta.

"Puede que la reestructuración haya aliviado la presión de financiación a corto plazo, pero la carga de la deuda soberana griega sigue siendo alta", constata S&P. De ahí que la agencia añada que el rating puede volver a bajar si se ve posible un impago desordenado en el resto de la deuda, lo que retomaría el camino del infiero para el país.